Catalunya lidera la UE con ocho proyectos de ayudas Euroclusters y 2,8 millones de euros en innovación industrial
La comunidad catalana encabeza la Unión Europea en captación de ayudas Euroclusters, obteniendo ocho proyectos aprobados y 2,8 millones de euros para fortalecer competitividad industrial y cooperación internacional.
Catalunya consolida su posición como polo estratégico de innovación industrial en Europa, tras convertirse en la región que más proyectos Euroclusters ha captado en la segunda convocatoria del programa de la Comisión Europea. Los ocho clústers y entidades beneficiarias suman 2,8 millones de euros en ayudas competitivas que se traducen en proyectos colaborativos de alto impacto tecnológico, económico y estratégico, reforzando la proyección internacional de la industria catalana.
Catalunya, punta de lanza de la innovación industrial europea
La segunda convocatoria de Euroclusters se enmarca en el Single Market Programme de la Comisión Europea, cuyo objetivo es estimular la cooperación interregional y multisectorial dentro del mercado único. Según ACCIÓ, Catalunya se sitúa en primer lugar con ocho proyectos aprobados de 16 totales, por delante de Vilnius (5), Norte de Portugal (4), Silesia (4) y Provence-Alpes-Côte d’Azur (4).
Estos resultados consolidan a la comunidad catalana como referente europeo en capacidad de atraer financiación competitiva para la investigación aplicada, desarrollo tecnológico y transferencia de conocimiento. La relevancia no se limita al volumen económico: la estrategia industrial catalana se alinea con políticas de descarbonización, transición energética, digitalización y economía circular, ejes prioritarios de la UE.
Entidades beneficiarias y su impacto sectorial
Los ocho clústers y entidades catalanas que captan financiación son: Clúster de la Energía Eficiente de Catalunya, Clúster Audiovisual, Clúster Digital, Clúster de Materiales Avanzados de Catalunya (MAV), Tèxtils.CAT, Institut Industrial de Terrassa-Gremi Tèxtil, Smartech Clúster y Solartys.
De estos, los cuatro primeros reciben el apoyo de ACCIÓ mediante el programa Catalunya Clústers, diseñado para reforzar la capacidad de los grupos sectoriales de coordinar esfuerzos en innovación, internacionalización y desarrollo tecnológico.
Los proyectos abarcan desde soluciones energéticas sostenibles hasta transformación digital de procesos industriales, pasando por materiales avanzados y tecnologías audiovisuales, consolidando la posición de Catalunya como ecosistema industrial de alto valor añadido.
Presupuesto y estructura de los Euroclusters
El programa Euroclusters para el periodo 2025-2028 dispone de un presupuesto global de 42 millones de euros, repartido en 16 proyectos estratégicos que vinculan competitividad, innovación y sostenibilidad. A nivel europeo, 100 clústers y entidades de 26 países participan en la convocatoria, reflejando un enfoque de cooperación interterritorial orientado a la transferencia de conocimiento y desarrollo industrial compartido.
La primera convocatoria (2021-2023) ya situó a Catalunya en la cabeza del ranking europeo con 11 proyectos aprobados de un total de 30, consolidando la región como referente en estrategia de clústers y colaboración sectorial.
Clústers catalanes: motor de competitividad y economía industrial
Los clústers son agrupaciones estratégicas de empresas y entidades que integran toda la cadena de valor de un sector, con el objetivo de maximizar sinergias, reducir costes de innovación y acelerar la internacionalización. Actualmente, Catalunya cuenta con 27 clústers acreditados por ACCIÓ, que agrupan más de 3.000 empresas con una facturación conjunta superior a 80.000 millones de euros, aproximadamente el 36% de la facturación industrial catalana.
Jaume Baró Torres, secretario de Empresa y Competitividad y consejero delegado de ACCIÓ, asegura que “estos resultados ponen de manifiesto que el ecosistema de clústers catalán es altamente competitivo, maduro y está alineado con las prioridades europeas”.
Además, Baró añade: “En un momento de grandes desafíos globales, Catalunya demuestra que está preparada para liderar soluciones compartidas desde Europa, a partir de un modelo colaborativo que genera un impacto real en el territorio”.
La Posición de España y la Concentración del Éxito Nacional
Para el ecosistema de innovación español, el resultado de Catalunya tiene una lectura dual. Por un lado, es una excelente noticia para la proyección de España en Europa, demostrando que el país tiene regiones con estructuras industriales capaces de competir al más alto nivel continental. Por otro lado, subraya una fuerte concentración geográfica del éxito en la captación de fondos clusterizados.
Las comunidades autónomas españolas compiten activamente en los programas de la Comisión Europea a través de sus agencias de fomento de la innovación. Sin embargo, en esta segunda convocatoria de Euroclusters, el liderazgo catalán es abrumadoramente desproporcionado respecto al resto de la estructura nacional. Mientras que Catalunya asegura el cincuenta por ciento de los proyectos totales de la UE, la participación del resto de regiones españolas, aunque presente, se mantiene en un nivel muy inferior. Este hecho plantea un reto a nivel de política industrial nacional: el de replicar el modelo catalán de madurez y coordinación de clústers en otros territorios con fuerte base industrial, como el País Vasco, la Comunidad Valenciana o Andalucía, para que el éxito en la captación de fondos europeos sea más equitativo y fortalezca la competitividad del conjunto del tejido productivo español.
Impacto económico y social
La financiación obtenida mediante Euroclusters no solo potencia la capacidad tecnológica y productiva, sino que también refuerza la resiliencia del tejido industrial frente a crisis económicas y cambios en la demanda global. Se espera que la ejecución de los proyectos genere empleo de alta cualificación, transferencia tecnológica entre empresas y universidades, y mejoras en eficiencia energética y sostenibilidad, consolidando a Catalunya como hub industrial europeo.
Además, el enfoque colaborativo permite a las empresas catalanas incrementar su presencia internacional, accediendo a mercados compartidos y alianzas estratégicas dentro del ecosistema europeo, lo que incrementa la competitividad global de la industria catalana.
Proyección futura y desafíos
El éxito de Catalunya en Euroclusters demuestra que la combinación de política pública, inversión estratégica y colaboración sectorial puede generar resultados significativos en innovación y competitividad. La región mantiene ahora el desafío de consolidar los proyectos en el medio plazo, garantizar la escala industrial de los resultados y su transferencia efectiva al mercado, así como fomentar la atracción de nuevos socios europeos y talento especializado.
El modelo de clústers catalanes se presenta como un ejemplo de economía basada en colaboración, innovación y sostenibilidad, que puede servir de referencia para otras regiones europeas que buscan equilibrar desarrollo económico, competitividad y transición tecnológica.
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