Tensión extrema en Davos: Lagarde abandona una cena tras las duras críticas del enviado de Trump
Lo que debía ser un encuentro diplomático de alto nivel en el Foro Económico Mundial terminó en un altercado sin precedentes.
Los abucheos a Howard Lutnick y la salida precipitada de la presidenta del BCE forzaron la cancelación del evento antes de los postres.
La cena del Foro Económico Mundial
La cena de gala organizada por Larry Fink, presidente ejecutivo de BlackRock y copresidente del Foro Económico Mundial (FEM), terminó este miércoles de forma abrupta y caótica. Lo que estaba diseñado como un espacio de diálogo entre la élite financiera y política mundial se convirtió en el escenario de un enfrentamiento directo entre Europa y la nueva administración estadounidense.
El detonante: el discurso de Howard Lutnick
Según adelantó The Wall Street Journal, el incidente se produjo durante el turno de palabra de Howard Lutnick, secretario de Comercio de EE. UU. y aliado cercano de Donald Trump. Lutnick, que era el último orador previsto en la agenda, lanzó un discurso cargado de duras críticas hacia Europa, lo que generó una incomodidad inmediata entre los asistentes.
Ante la agresividad de los ataques, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, decidió levantarse de su silla y abandonar el comedor, negándose a escuchar más reproches por parte del funcionario estadounidense.
Abucheos y desbandada general
La salida de Lagarde no fue un hecho aislado. Según fuentes citadas por Reuters, numerosos invitados decidieron secundar a la presidenta del BCE, abandonando la sala en señal de protesta. Los aproximadamente doscientos comensales —entre los que se encontraban jefes de Estado, dignatarios y líderes empresariales— comenzaron a abuchear a Lutnick mientras este intentaba continuar con su intervención.
El alboroto y la creciente tensión en la sala forzaron a los anfitriones, encabezados por Larry Fink, a tomar una decisión drástica: suspender el acto de inmediato. El evento se dio por finalizado antes de que se sirvieran los postres, en un intento por contener el escándalo diplomático.
Un síntoma de la fractura transatlántica
Este episodio refleja la profunda brecha que se está abriendo en Davos este año. La presencia de la delegación de Trump, marcada por una retórica de aranceles y exigencias territoriales (como el caso de Groenlandia), ha chocado frontalmente con la cúpula institucional europea.
La imagen de la principal autoridad monetaria de Europa abandonando una cena ante el secretario de Comercio de EE. UU. queda ya como uno de los momentos más tensos en la historia reciente del Foro Económico Mundial.
Escribe tu comentario