Ajuste en la economía catalana: bate el ritmo de crecimiento de la Eurozona
La economía de Catalunya ha finalizado el ejercicio de 2025 con un balance positivo, aunque muestra una moderación respecto al ritmo del año anterior.
Según los datos del Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat), el Producto Interior Bruto (PIB) registró un crecimiento interanual del 2,7%. Esta cifra supone una ralentización de nueve décimas en comparación con 2024, cuando la economía catalana avanzó un 3,6%.
En el contexto geográfico, los datos sitúan a Catalunya una décima por debajo de la media del conjunto de España, que creció un 2,8%. No obstante, el dinamismo catalán se mantiene muy por encima de la media de la Unión Europea, superando en 1,1 puntos la primera estimación europea del 1,6%.
Impulso en el tramo final del año
Si se analiza la evolución de los últimos tres meses, la economía catalana experimentó una aceleración en términos intertrimestrales. Durante el cuarto trimestre, el PIB creció un 0,9%, superando la evolución de España (0,8%) y situándose seis décimas por encima del avance de la Unión Europea (0,3%).
En términos interanuales, el crecimiento de este cuarto trimestre fue del 2,4%. Aunque representa una ligera décima menos que el dato del tercer trimestre (2,5%), consolida una tendencia de estabilidad en el cierre del año.
Comportamiento por sectores de actividad
Al cierre del ejercicio, todos los grandes sectores económicos presentaron variaciones positivas, aunque con trayectorias desiguales. El sector servicios registró un aumento del 3% en su valor añadido, impulsado principalmente por la hostelería, la restauración, la venta y reparación de vehículos y las actividades profesionales. A pesar del dato positivo, este sector creció 1,1 puntos menos que en 2024.
La industria, por su parte, aumentó un 1,8% interanual, lo que supone una moderación de 2,1 puntos respecto al ejercicio anterior. En contraste, los sectores de la construcción y la agricultura mostraron un notable fortalecimiento. La construcción cerró el año con un incremento del 5,3%, superando con creces el 1,7% del año previo. Por su parte, la agricultura registró el mayor incremento de actividad en volumen con un 7,2%, frente al 4,2% de 2024.
Finalmente, en el desglose del cuarto trimestre, la construcción se consolidó como el motor principal con un aumento del 7%, seguida por los servicios con un 2,6% y la industria con un 2,1%, confirmando que todos los sectores productivos terminaron el año en terreno positivo.
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