Viento a precio de oro: ¿Cuánto pierde Catalunya por el temporal?
El coste no es una cifra única, sino la suma de cuatro agujeros económicos que afectan directamente al bolsillo catalán.
Las aseguradoras están en alerta máxima. Con rachas de entre 90 y 114 km/h registradas, la factura recae en las compañías privadas debido a esta borrasca.
Hogar y comercio
La mayoría de pólizas cubren daños por viento a partir de los 75-80 km/h. El aluvión de siniestros por toldos arrancados, cristales rotos y tejados dañados (como en las incidencias de los Bombers) será masivo.
Vehículos: los coches dañados por árboles solo cobrarán si tienen pólizas a "todo riesgo" o coberturas específicas de fenómenos naturales. Al no llegar a los 120 km/h de forma generalizada, el Consorcio de Compensación no suele intervenir, dejando la carga a las aseguradoras y al ahorro privado.
Logística saturada: el coste de la espera en la AP-7
Cada hora que un camión pasa parado o desviado por el viento tiene un coste operativo directo.
Gasto de inactividad: miles de camiones bloqueados significan pérdidas en dietas, salarios y combustible.
Suministro industrial: la industria catalana, que trabaja bajo el modelo just-in-time, sufre retrasos en la llegada de componentes, lo que puede suponer paros técnicos en líneas de montaje durante las próximas 24 horas.
El comercio vacío
Este jueves es una de las festividades gastronómicas más importantes (Jueves Lardero), pero el temporal ha hundido el consumo:
Caída de ventas
La recomendación de no salir y el cierre de parques y actos de Carnaval ha vaciado las zonas comerciales . El sector de la restauración pierde miles de reservas de comidas y celebraciones populares que no se recuperarán.
Sanidad: el coste de la reprogramación
La suspensión de la actividad quirúrgica programada por el Departament de Salut supone una pérdida de eficiencia de las infraestructuras públicas. Mantener hospitales abiertos solo para urgencias eleva el coste unitario por paciente y genera un gasto extra futuro para eliminar las listas de espera que se han engrosado hoy.
Gracias a que la gente
Sin embargo, hay una cifra que no aparece en los balances financieros pero que es la más relevante: la de los incidentes personales evitados. A pesar de la magnitud histórica de las rachas, que han superado los 114 km/h, la ciudadanía ha respondido con responsabilidad a los avisos de peligro 6/6. Gracias a que la gente escuchó las alertas y limitó sus desplazamientos, se ha logrado reducir drásticamente el riesgo de tragedias personales. Lo económico, aunque doloroso, siempre se puede recuperar; la seguridad colectiva ha sido hoy la mejor inversión de Catalunya frente a la furia de la naturaleza.
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