Rodalies ha perdido el 25% de los pasajeros mientras recupera su normalidad

Las líneas R3 y R8 permanecen completamente suspendidas, mientras que la R4 y la R15 operan con interrupciones parciales.

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Viatgers en un tren de Rodalies
Rodalies funcionará mejor tras las mejoras y revisiones que se están realizando. Foto de archivo EP

 

Un mes después del accidente mortal en Gelida, que costó la vida a un maquinista en prácticas de 28 años tras el desprendimiento de un talud junto a la AP‑7, la red de Rodalies continúa con seis líneas afectadas, más de dos centenares de puntos con velocidad limitada y una caída del 25% en el número de usuarios dibujan un escenario que dista de cualquier atisbo de normalidad.

 


La red ferroviaria catalana afronta una combinación de incidencias que ha alterado profundamente su funcionamiento. Las líneas R3 y R8 permanecen completamente suspendidas, mientras que la R4 y la R15 operan con interrupciones parciales. A ello se suman los cortes previos al accidente en la R3 —entre Barcelona y La Garriga— y en la R7 —entre Cerdanyola y la Universitat Autònoma—, cuyos plazos de restablecimiento se sitúan en mayo de 2026 y enero de 2027, respectivamente.

En paralelo, 210 tramos circulan con restricciones de velocidad debido a la combinación de obras, limitaciones técnicas y medidas de seguridad ha ralentizado la circulación en prácticamente toda la red.

La consecuencia inmediata ha sido una pérdida masiva de usuarios un 25% de los usuarios han abandonado el tren, según datos de la propia operadora. Muchos han optado por el vehículo privado o por el teletrabajo cuando ha sido posible.

Más tráfico, más atascos y un metro saturado


El impacto de la crisis ferroviaria se ha trasladado a la movilidad metropolitana. Los accesos a Barcelona registran un 5% más de tráfico, lo que supone alrededor de 36.000 vehículos adicionales cada día. Los atascos, antes concentrados en horas punta, se han extendido a franjas más amplias.

El Metro de Barcelona también ha absorbido parte de la demanda desplazada: 700.000 viajes adicionales en la primera semana tras el accidente, lo que ha convertido las aglomeraciones en una constante incluso en horarios tradicionalmente más tranquilos.

Mientras tanto, en varias líneas de Rodalies se han habilitado trenes lanzadera y servicios alternativos por carretera para suplir los tramos interrumpidos, una solución que alarga los tiempos de viaje y añade incertidumbre a los desplazamientos cotidianos.

La recuperación completa del servicio dependerá de la finalización de obras críticas y de la revisión de los puntos con limitaciones de velocidad. Los plazos oficiales sitúan algunas reaperturas en 2026 y 2027, lo que anticipa un periodo prolongado de afectaciones.

 

 

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