La igualdad, en "tierra de nadie": "Confiar en el poder de las mujeres" para lograr cambios reales
La ponencia sobre igualdad y gobernanza multilateral pone el foco en la acción conjunta de empresas, sociedad civil y hombres para frenar el avance de los discursos de odio y proteger los avances logrados
El debate sobre igualdad y gobernanza multilateral ha centrado una de las ponencias clave del Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW) 2026, un espacio de reflexión en el que expertas y expertos internacionales han analizado los desafíos actuales en la defensa de los derechos de las mujeres. La sesión ha abordado la necesidad de reforzar las estrategias conjuntas entre instituciones, empresas y sociedad civil para evitar un retroceso en los avances logrados durante las últimas décadas.
En un contexto político y social marcado por el avance de la extrema derecha y la proliferación de discursos de odio, las participantes han coincidido en señalar que los compromisos internacionales en materia de igualdad se encuentran en una situación de incertidumbre. Según han advertido, muchos de los acuerdos y marcos legales que históricamente han servido para impulsar la igualdad de género se encuentran hoy en una especie de “tierra de nadie”, lo que obliga a reforzar la cooperación entre actores públicos y privados para garantizar su cumplimiento.
El papel de las empresas: más allá de la presencia femenina
Uno de los ejes del debate ha sido el papel del sector empresarial en la promoción de la igualdad. En este ámbito, la presidenta de FEDEPE (Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias), Ana Bujaldón, ha planteado una reflexión sobre el verdadero alcance de los avances conseguidos en los últimos años.
Bujaldón ha defendido que la igualdad en el mundo empresarial no puede limitarse únicamente a aumentar la presencia de mujeres, sino que debe traducirse en cambios estructurales reales dentro de las organizaciones. Aunque ha reconocido que en España se han producido mejoras, también ha advertido de una cierta sensación de estancamiento en algunos indicadores.
Según ha explicado, algunos datos positivos se han presentado recientemente van acompañados de “pequeñas trampas estadísticas”, sobre todo, en términos económicos, lo que puede generar una percepción mayor del que existe en el progreso de la igualdad. Entre los retos pendientes ha señalado la escasa presencia de mujeres en los consejos de administración, la mayor incidencia del desempleo femenino y la continuidad de empleos más precarizados cuando estos cuentan con alta presencia de mujeres.
Una situación a la que Bujaldón ha defendido que las empresas no deben quedarse solo en el proceso de la firma, sino que deben de asumir un papel activo, real y protagonista en el cambio social. “No basta con compromisos; hay que asegurarse de que los cambios se producen”, ha afirmado, insistiendo en la necesidad de creer en el poder transformador de las mujeres dentro del tejido empresarial.
La corresponsabilidad masculina y la lucha contra los discursos de odio
Otro de los puntos estructurales del debate ha sido la implicación de los hombres en la lucha por la igualdad. El presidente de AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género), Aharon Fernández, ha explicado que la sociedad vive actualmente sensaciones contrapuestas.
Por un lado, ha destacado que cada vez existen más hombres alineados con el feminismo y comprometidos con la igualdad, lo que genera motivos para la esperanza. Sin embargo, también ha alertado del proceso de radicalización política y social que se está produciendo en distintos países, España entre ellos, con el crecimiento de discursos de odio que cuestionan derechos humanos fundamentales.
Fernández ha subrayado que la corresponsabilidad masculina debe traducirse en hechos concretos, especialmente en restar peso al género femenino en ámbitos como los cuidados de personas dependientes, la conciliación laboral y familiar o el reparto de las tareas domésticas. Además, ha defendido que los hombres deben implicarse también en el activismo social, apoyando al movimiento feminista y participando activamente en la defensa de los derechos de las mujeres. “Es necesario que los hombres salgan a la calle y se sumen a esta lucha colectiva”, ha señalado.
Alertas sobre una regresión democrática
La secretaria de la junta de Global Women Leaders (GWL), Cristina Gallach, se ha mostrado con uno de los discursos más duros, iniciando su intervención con un mensaje directo sobre lo que considera una “preocupante regresión” en los derechos de las mujeres a nivel global.
Gallach ha advertido de que el retroceso en materia de igualdad está vinculado a un fenómeno más amplio: el debilitamiento de los sistemas democráticos. Según ha explicado, cuando las democracias se deterioran, las mujeres suelen ser uno de los colectivos más afectados.
En el ámbito europeo, ha señalado que el discurso político en torno a la igualdad se ha vuelto cada vez más “tibio”, lo que contrasta con las luchas históricas que permitieron convertir las reivindicaciones feministas en leyes y políticas públicas.
En este sentido, ha destacado que la legislación ha sido tradicionalmente la herramienta más eficaz para proteger los derechos de las mujeres, recordando avances como las leyes contra la violencia de género o las políticas de corresponsabilidad y conciliación. Sin embargo, también alerta de que en algunos países se están paralizando o incluso revertiendo normativas clave, especialmente en cuestiones como el derecho al aborto.
Ante este escenario, Gallach ha insistido en la importancia de que la sociedad civil mantenga la presión sobre las instituciones, recordando que sus decisiones políticas tienen un impacto directo en nuestra vida cotidiana. También ha subrayado la necesidad de trabajar con las nuevas generaciones para consolidar un futuro de igualdad plena sin que sean temas que "cansen" a los jóvenes.
De los acuerdos internacionales a las acciones locales
La secretaria de la junta directiva y directora legal Marga Guitart ha centrado su intervención en cómo trasladar la gobernanza multilateral, también conocidos con los acuerdos internacionales en materia de igualdal al ámbito local. Según ha explicado, uno de los grandes retos consiste en “bajar lo global a lo pequeño”, es decir, convertir los compromisos internacionales en políticas y acciones concretas en ciudades, municipios y organizaciones.
Guitart ha destacado que muchas de las iniciativas más transformadoras surgen precisamente desde entornos locales o sectoriales, desde donde pueden llegar a influir en políticas de mayor alcance.
Entre los ejemplos mencionados se encuentran proyectos impulsados en zonas rurales o iniciativas dentro del sector audiovisual y cinematográfico, donde la presencia femenina sigue siendo minoritaria. Estas alianzas, ha explicado, permiten blindar derechos y generar cambios reales en ámbitos donde la desigualdad todavía es evidente.
Además, ha subrayado la importancia de reforzar la colaboración con el sector privado, ayudando a las empresas a integrar la igualdad en toda su cadena de valor. Para ello, ha defendido que las compañías deben adoptar una actitud proactiva y participar activamente en asociaciones e iniciativas que promuevan la igualdad.
La ponencia ha concluido con una idea compartida por todas las personas participantes: la igualdad de género no puede darse por garantizada. Los avances conseguidos durante décadas de lucha social pueden retroceder si no existe una acción coordinada y constante.
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