Estas son las “superarmas” secretas de Putin que podrían arrasar ciudades de Occidente en minutos
Tsunamis radiactivos, misiles de alcance ilimitado y armas espaciales: Rusia desarrolla un arsenal que rompe todas las reglas y acerca al mundo al mayor riesgo nuclear desde 1962
La creciente inquietud en las capitales occidentales tiene un origen claro: Vladímir Putin está construyendo el arsenal más inquietante de la era moderna, un conjunto de “superarmas” capaces —según expertos— de destruir ciudades enteras en cuestión de minutos si el Kremlin decide utilizarlas.
Lejos de los misiles convencionales, Rusia ha apostado por sistemas de guerra que rozan la ciencia ficción, desde drones submarinos que generarían tsunamis radiactivos hasta misiles de crucero impulsados por reactores nucleares y plataformas espaciales capaces de dejar sin luz a países enteros.
Poseidón: el torpedo apocalíptico que podría generar un tsunami nuclear
Entre todas estas armas, ninguna provoca más escalofríos que Poseidón, un dron submarino de propulsión nuclear que, según Moscú, puede recorrer miles de kilómetros bajo el agua antes de detonar frente a ciudades costeras del enemigo.
Las autoridades rusas aseguran que su explosión podría levantar una ola radiactiva gigante, arrasando infraestructuras y contaminando territorios completos.
La preocupación se multiplicó cuando Putin presentó su nuevo submarino Khabarovsk, construido exclusivamente para transportar a Poseidón y considerado por analistas militares como uno de los proyectos más peligrosos del siglo XXI.
El “Chernóbil Volador”: un misil de alcance ilimitado
Si el torpedo Poseidón ya resulta aterrador, el misil nuclear Burevestnik, apodado el “Chernóbil Volador”, tampoco se queda atrás.
Según Moscú, utiliza un reactor nuclear en miniatura que le permitiría sobrevolar el planeta durante horas o días, esquivando defensas y atacando desde cualquier dirección.
El general Valery Gerasimov aseguró que una reciente prueba superó las 87.000 millas de recorrido, una cifra sin precedentes.
¿Armas nucleares en el espacio? La amenaza orbital
El temor de las agencias de inteligencia occidentales se extiende también al espacio.
La puesta en órbita del satélite Cosmos-2553, con niveles anómalos de radiación, ha despertado sospechas sobre una posible arma antisatélite de naturaleza nuclear.
Estados Unidos ha alertado de que Rusia podría estar desarrollando una “capacidad orbital nuclear”, capaz de freír satélites, apagar el GPS, dejar sin electricidad regiones enteras y paralizar infraestructuras críticas sin necesidad de un ataque directo.
De confirmarse, el espacio podría convertirse en un nuevo campo de batalla con consecuencias catastróficas para la vida moderna.
El fin de los tratados de control de armas
Lo que agrava la situación es que muchos de los tratados entre Washington y Moscú han quedado obsoletos o ignorados.
Con líneas de comunicación tensionadas, la guerra en Ucrania y la exhibición constante del poder nuclear ruso, los analistas consideran que el mundo vive el mayor riesgo atómico desde la crisis de los misiles de Cuba en 1962.
¿Cómo detener la escalada?
La pregunta que sobrevuela en la comunidad internacional es clara: ¿Cómo evitar que estas superarmas se desplieguen o, peor aún, se utilicen?
Con tecnologías capaces de destruir sociedades enteras en segundos, el reto no es solo militar, sino político, ético y de supervivencia global.
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