La nueva pataleta de Trump: su Gobierno declara “woke” a la fuente Calibri y ordena volver a Times New Roman

Marco Rubio libra la “guerra tipográfica” de Washington: asegura que cambiar de letra dañó el decoro diplomático y era parte de un programa “DEI derrochador”.

|
Trump declara la guerra a las tipografías
Trump declara la guerra a las tipografías - CANVA - EP

 

En otro capítulo digno del universo paralelo que a veces habita la administración Trump, el secretario de Estado Marco Rubio ha ordenado que todos los diplomáticos de Estados Unidos vuelvan inmediatamente a utilizar Times New Roman en las comunicaciones oficiales. El motivo: la fuente Calibri —adoptada en 2022 por Antony Blinken— es, al parecer, demasiado “woke” para el nuevo espíritu tipográfico de Washington.

Rubio, en una “solicitud de acción” obtenida por Reuters y The New York Times, denunció que el experimento Calibri “no logró nada excepto degradar la correspondencia oficial”. Y, en un giro digno de comedia burocrática, vinculó la elección de tipografía a un supuesto “programa derrochador de Diversidad, Equidad, Inclusión y Accesibilidad (DEIA)”.

Sí, has leído bien:
Ahora las fuentes también pueden ser parte de una agenda política.

Blinken había defendido la transición a Calibri apoyándose en estudios que sugerían una mayor legibilidad para personas con baja visión o dislexia, aunque los expertos siguen debatiéndolo. Pero para la nueva administración, aquello fue poco más que otro ejemplo de excesos “woke” que debían ser eliminados sin piedad… y con serifas.

Rubio explicó que el regreso a Times New Roman “restaura el decoro y el profesionalismo” y se alinea con la directiva presidencial “Una Voz para las Relaciones Exteriores de Estados Unidos”, una especie de mantra tipográfico para garantizar que el país hable “con una voz unificada”, siempre y cuando esa voz use una fuente suficientemente conservadora.

El movimiento encaja con la cruzada del segundo mandato de Trump para desmontar políticas de DEI dentro del gobierno federal y animar al sector privado a seguir el ejemplo.
Y ahora, aparentemente, también se extiende al mundo del diseño editorial.

Estados Unidos ya ha librado guerras por territorios, recursos y principios democráticos. Pero la Guerra de las Tipografías promete dejarnos titulares inolvidables… y completamente absurdos.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA