Trump se burla de Macron y lo imita en su show más bochornoso y ofensivo contra Europa
El presidente de EE. UU. actúa como un abusón, ridiculiza a antiguos aliados y convierte un discurso político en un circo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a protagonizar un episodio que refuerza su imagen de dirigente provocador y poco diplomático. En un discurso ante senadores republicanos, Trump se burló abiertamente del presidente francés, Emmanuel Macron, y lanzó comentarios ofensivos contra manifestantes y deportistas trans, en una intervención que muchos ya califican de espectáculo impropio de un jefe de Estado.
Durante su intervención, Trump recreó una supuesta negociación con Macron sobre el precio de los medicamentos, imitando su voz y sus gestos de forma caricaturesca. “Donald, hay trato. Subiré el precio de mis medicamentos al 200% o lo que sea. Lo que quieras, Donald, pero por favor, no se lo digas a la gente”, dijo entre risas, provocando carcajadas en parte del auditorio.
La escena, lejos de ser anecdótica, ha sido interpretada como una humillación pública hacia un aliado histórico de Estados Unidos y una nueva muestra del desprecio de Trump por las formas diplomáticas. En lugar de abordar cuestiones de fondo, el mandatario optó por convertir su discurso en una parodia.
Pero las burlas no se quedaron ahí. Trump arremetió también contra manifestantes en Nueva York, a quienes insultó por su aspecto físico, y volvió a cargar contra las personas trans en el deporte, a las que se refirió de manera despectiva. El presidente imitó supuestas escenas en halterofilia y boxeo femenino, ridiculizando a las deportistas y trivializando un debate que afecta directamente a derechos, inclusión y dignidad.
“Dejan caer las cosas y salen del escenario llorando, su madre llorando y su padre también”, dijo, entre gestos exagerados y risas, en un tono más propio de un monólogo burlesco que de una intervención presidencial.
Las imágenes del discurso se han viralizado rápidamente, generando una oleada de críticas. Trump actúa como un abusón que se ríe incluso de quienes han sido sus aliados, utilizando el insulto y la mofa como herramientas políticas. Un estilo que, lejos de fortalecer su liderazgo, lo aproxima más a la figura de un payaso mediático que convierte cada aparición pública en una payasada.
Escribe tu comentario