Vídeo | Rusia y Venezuela: la flota fantasma que opera como escudo del petróleo sancionado

En enero de 2026, la vigilancia sobre los océanos ha revelado una realidad incómoda para la diplomacia internacional: la flota fantasma de Rusia y la red de transporte de Venezuela han fusionado sus operaciones

|
Flota
En enero de 2026, la vigilancia sobre los océanos ha revelado una realidad incómoda para la diplomacia internacional: la flota fantasma de Rusia y la red de transporte de Venezuela han fusionado sus operaciones(Comando Sur de los Estados Unidos)

 

Esta alianza no solo busca vender petróleo, sino establecer una infraestructura logística capaz de resistir cualquier sanción de Occidente.

La vinculación entre ambos países no es casual

Venezuela, bajo sanciones de la OFAC (EE. UU.) durante años, desarrolló tácticas de evasión que ahora Rusia ha escalado a nivel global. 

Intercambio de "barcos de práctica"

Muchos petroleros que operaron durante años para PDVSA moviendo crudo hacia Asia han sido transferidos a operadores opacos vinculados al Kremlin. Estos barcos ya conocen las rutas y los puertos que aceptan cargamentos sin seguros occidentales.

 

Transbordos en alta mar 

Se han detectado maniobras en el Atlántico donde petroleros con crudo ruso y venezolano realizan transbordos para mezclar el producto. Al crear este "cóctel de crudo", las refinerías de destino pueden alegar que el origen del petróleo es indeterminado, facilitando su compra legal en mercados internacionales.

(En una operación nocturna minuciosamente coordinada, la Guardia Costera de los EE. UU. ha interceptado dos petroleros de la "flota fantasma" por violar las sanciones estadounidenses. Ambas embarcaciones —el Bella I y el Sophia— tenían antecedentes de escala en puertos venezolanos o se dirigían hacia ellos.»)

“Empresas pantalla” en Dubái y Hong Kong

Ambos gobiernos utilizan las mismas redes de gestores financieros para crear empresas que duran apenas unos meses, lo suficiente para realizar dos o tres viajes antes de desaparecer y reaparecer con otro nombre.

 

 

 

El caso del buque "Marinera": el choque del 7 de enero

El incidente ocurrido el 7 de enero de 2026 ha sido el detonante de la crisis actual. El petrolero Marinera fue interceptado por fuerzas navales tras intentar romper el bloqueo específico sobre las exportaciones venezolanas.

Lo que hace este caso único es la respuesta de Moscú: la movilización de activos navales rusos para proteger un buque que transportaba crudo vinculado a la red de Caracas. Este movimiento confirma que Rusia ha pasado de ser un simple vendedor de petróleo a actuar como el protector logístico y militar de la flota fantasma global.

¿Por qué esta conexión es tan peligrosa?

Muchos de estos petroleros son "barcos chatarra" con más de 20 años de servicio. El uso de estas rutas clandestinas entre el Caribe y el Báltico aumenta las posibilidades de un derrame masivo sin que ninguna aseguradora se haga responsable. El flujo de dinero generado por esta red permite a ambos países mantener sus presupuestos estatales y militares a pesar del aislamiento bancario internacional. El uso de banderas de conveniencia y señales de GPS falsificadas pone en duda la efectividad de las leyes internacionales que rigen el comercio en el mar.

 

 

 

 

El futuro de la vigilancia naval

Con la incautación del Marinera, se espera que este 2026 aumenten las inspecciones en puntos calientes como el Estrecho de Gibraltar y las zonas económicas exclusivas de países aliados de EE. UU. La flota fantasma ya no es solo un problema de Rusia; es un desafío de una red transcontinental que une a Moscú con Caracas.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA