Aliados de Putin piden ataques nucleares contra EEUU tras la confiscación del petrolero ruso
Amenazas directas, llamados a hundir barcos y advertencias nucleares disparan el miedo a una Tercera Guerra Mundial
Los temores a una Tercera Guerra Mundial han vuelto a intensificarse después de que aliados del presidente ruso, Vladimir Putin, hayan reclamado públicamente una respuesta nuclear contra Estados Unidos y el Reino Unido, tras la confiscación de un barco perteneciente a la llamada “flota en la sombra” rusa.
La operación transatlántica, llevada a cabo por fuerzas estadounidenses y británicas, ha sido interpretada en Moscú como una humillación directa al Kremlin. Mientras Putin ha permanecido fuera del foco mediático tras el incidente, varios de sus principales aliados políticos y militares han lanzado mensajes extremadamente agresivos, reclamando represalias inmediatas.
Uno de los más contundentes ha sido el diputado ruso Alexei Zhuravlev, vicepresidente del Comité de Defensa del Parlamento, quien pidió “atacar con torpedos” y “hundir un par de barcos de la Guardia Costera estadounidense”. Zhuravlev calificó la operación de “piratería pura y dura” y aseguró que, al navegar bajo bandera rusa, el petrolero formaba parte del “territorio nacional”.
“No hay duda de que la respuesta debe ser firme y rápida; nuestra doctrina militar incluso contempla el uso de armas nucleares”, afirmó.
En la misma línea se expresó el teniente general de la reserva y diputado Andrey Gurulev, quien propuso detener, inspeccionar e incluso hundir barcos que se dirijan a puertos del mar Negro como Odesa o Mykolaiv. Gurulev fue más allá al instar a atacar infraestructuras occidentales con sistemas de misiles de capacidad nuclear, mencionando directamente al fabricante de armamento alemán Rheinmetall.
“¿Qué nos impide atacar a Rheinmetall, que produce municiones para Ucrania? Nada. Y entonces se acabarán las municiones”, declaró.
A estas amenazas se sumó Dmitry Medvedev, expresidente ruso y actual número dos del Consejo de Seguridad del Kremlin, quien lanzó un mensaje directo a Washington: “No jueguen con Rusia”.
Incluso canales prorrusos de Telegram, como Two Majors o Zapiska Veterana, criticaron la supuesta pasividad del Kremlin y reclamaron acciones más duras, llegando a sugerir ataques sistemáticos contra petroleros occidentales y amenazas personales contra líderes estadounidenses.
Mientras tanto, Putin sigue sin pronunciarse públicamente, lo que ha alimentado la tensión interna en Rusia y la inquietud internacional. La comunidad diplomática observa con preocupación cómo el tono del discurso ruso escala hacia escenarios que incluyen abiertamente el uso de armamento nuclear, en un contexto global ya marcado por la guerra en Ucrania y el deterioro de las relaciones entre Moscú y Occidente.
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