Canadá en máxima alerta: el ejército prepara un plan secreto ante una hipotética invasión de EEUU
Tras la polémica imagen de IA de Trump donde Canadá aparece anexada a EEUU, el país modela tácticas de guerrilla, sabotaje y defensa con drones para proteger su soberanía
En Canadá se han encendido todas las alarmas, y la preocupación ha aumentado esta semana tras la publicación por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparecía un mapa de Canadá anexado a EEUU. A esta afrenta, se le debe sumar la ya existente preocupación por Groenlandia: si Estados Unidos lograra controlar la isla, el país quedaría completamente encajonado: a la izquierda Alaska, al sur EEUU, y a la derecha Groenlandia, poniendo en riesgo su soberanía nacional y dejando al país en una posición extremadamente vulnerable frente a cualquier maniobra militar estadounidense.
A raíz de la declaración pública de Trump sobre su intención de convertir a Canadá en el estado número 51, el ejército canadiense ha desarrollado un modelo estratégico de defensa ante una hipotética invasión estadounidense, según informa Globe and Mail. Este ejercicio, el primero en más de un siglo, analiza cómo las fuerzas militares y los civiles podrían reaccionar frente a una invasión rápida y devastadora.
Un escenario de invasión rápida
Según el modelo, las fuerzas estadounidenses podrían superar las posiciones estratégicas canadienses en tierra y mar en apenas dos días a una semana. Esto evidencia la desventaja militar de Canadá frente a un ataque convencional: no cuenta con suficientes tropas ni con el equipo sofisticado necesario para repeler un ejército estadounidense moderno. Por ello, los planificadores militares han diseñado un enfoque basado en la guerra no convencional.
Tácticas de guerrilla inspiradas en Afganistán
El modelo canadiense se inspira en las tácticas de los muyahidines afganos durante la ocupación soviética (1979-1989) y en la posterior lucha de los talibanes contra las fuerzas occidentales lideradas por EEUU. La estrategia incluye:
- Emboscadas a unidades estadounidenses.
- Sabotaje de infraestructura y líneas de suministro.
- Guerra con drones para hostigar a las fuerzas invasoras.
- Tácticas de golpe y fuga por parte de pequeños grupos militares irregulares o civiles armados.
El objetivo es provocar bajas masivas a las tropas estadounidenses y retrasar su avance, mientras se recurre a toda la creatividad estratégica para defender el territorio.
Apoyo internacional y coordinación militar
Aunque Canadá y EEUU son aliados históricos de la OTAN y colaboran en la defensa aérea mediante el NORAD, un ataque destruiría esta cooperación. En ese caso, Canadá podría solicitar refuerzos de otras potencias nucleares como Francia, Reino Unido e incluso Alemania, que ya han mostrado interés en reforzar la soberanía de Groenlandia y apoyar a Canadá en el Ártico.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha reafirmado el apoyo del país a Groenlandia y Dinamarca, defendiendo su derecho a decidir sobre el futuro del territorio, mientras Canadá se prepara para defender su soberanía frente a posibles ambiciones expansionistas de Estados Unidos.
Señales de alerta y preparación previa
Los planificadores militares canadienses consideran que la invasión estadounidense comenzaría desde el sur, aprovechando activos estratégicos y avanzando con velocidad. Canadá tendría un máximo de tres meses para prepararse, y la primera señal clara sería que EEUU anunciara el fin de la cooperación en el NORAD y la política de cielos compartidos.
Durante este período, Canadá intensificaría sus preparativos: entrenamientos de tropas irregulares, simulacros de sabotaje, refuerzo de la defensa aérea y coordinación con aliados internacionales. Todo esto con el objetivo de disuadir a Estados Unidos de cualquier acción y mantener intacta la soberanía nacional.
Riesgo, improbabilidad y prevención
A pesar de la seriedad del ejercicio, altos oficiales como el teniente general retirado Mike Day consideran “fantasioso” que EEUU lance una invasión real. Sin embargo, los expertos subrayan que planificar defensas estratégicas ayuda a disuadir incluso amenazas mínimas, y que un país preparado es menos vulnerable ante escenarios extremos.
El mayor general retirado David Fraser, quien lideró tropas canadienses en Afganistán, comenta: “Si atacas a Canadá, el mundo entero te perseguirá. La preparación y cooperación internacional son clave para mantener nuestra soberanía”.
Por primera vez en más de 100 años, Canadá ha elaborado un plan integral de defensa ante una hipotética invasión de EEUU, que combina guerra convencional limitada, tácticas de guerrilla, sabotaje y coordinación internacional. Aunque el escenario es altamente improbable, refleja la creciente preocupación de Canadá por las ambiciones expansionistas de Donald Trump y la necesidad de proteger la soberanía y seguridad del país más extenso de América del Norte.
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