Vídeo: El paso de Rafá permite movimiento limitado de palestinos tras 18 meses de cierre
El paso fronterizo de Rafá entre Egipto y la Franja de Gaza reabre parcialmente tras un año y medio de cierre por el conflicto, permitiendo el tránsito de residentes bajo estricta supervisión de Israel y la Unión Europea, mientras se prepara un sistema controlado que limitará diariamente la entrada y salida de personas.
La medida busca atender necesidades humanitarias urgentes y facilitar el desplazamiento de ciudadanos que requieren asistencia médica, mientras se mantiene un control exhaustivo de seguridad sobre los viajeros que acceden o salen del enclave.
Un paso estratégico vuelve a la actividad
El paso de Rafá, esencial para la entrada y salida de personas y bienes entre Egipto y la Franja de Gaza, retoma parcialmente su funcionamiento este domingo tras permanecer cerrado desde mayo de 2024 por la ofensiva israelí que culminó con la ocupación de la ciudad homónima, según informa la COGAT, autoridad israeliana sobre los territorios palestinos ocupados.
"De conformidad con el acuerdo de alto el fuego y una directiva de la cúpula política, el cruce de Rafá ha quedado abierto hoy para el paso limitado únicamente de residentes", asegura la administración israelí.
Coordinación internacional y ensayo de funcionamiento
Shadi Othman, responsable de prensa de la Unión Europea en Jerusalén, confirma la reactivación del paso y detalla que la reapertura se realiza como "un episodio de prueba para facilitar el movimiento limitado de los palestinos hacia y desde la Franja de Gaza", en declaraciones a la emisora Voice of Palestine.
Fuentes locales palestinas han observado la llegada de autobuses con empleados palestinos al lado egipcio del cruce en preparación para el regreso del tráfico peatonal y aseguran que la actividad completa se espera a partir del lunes, cuando las autoridades israelíes autoricen la salida diaria de 150 personas y la entrada de medio centenar adicional cada 24 horas.
Contexto humanitario crítico
Durante el cierre, más de 18 meses, centenares de miles de palestinos han sufrido la falta de asistencia humanitaria. Según fuentes locales, unos 20.000 enfermos y heridos, incluidos pacientes oncológicos, esperan autorización para abandonar la Franja y recibir tratamiento médico fuera del enclave.
ONG internacionales han reclamado repetidamente la reapertura del paso para aliviar la situación sanitaria y garantizar el acceso a medicación, suministros y desplazamiento seguro de ciudadanos vulnerables.
Control de seguridad y protocolos de retorno
La COGAT precisa que todo desplazamiento requiere una autorización previa de seguridad por parte de Israel y se realizará bajo la supervisión de la misión de la Unión Europea, replicando el mecanismo de control implementado en enero de 2025.
"El retorno de residentes desde Egipto a la Franja de Gaza se permite únicamente a quienes abandonaron el territorio durante la guerra, y solo después de obtener la autorización de seguridad previa de Israel", indica la COGAT.
El procedimiento incluye identificación inicial en el paso de Rafá y un control adicional en un corredor designado, administrado por el ejército israelí, garantizando que el tránsito se realice de forma estrictamente regulada y segura.
Perspectivas y seguimiento
La reapertura parcial marca un primer paso hacia la normalización controlada del tránsito de personas y constituye un alivio temporal para quienes necesitan asistencia urgente, aunque las restricciones diarias y la supervisión militar reflejan que la recuperación completa del flujo de personas y bienes depende de la coordinación continua entre Israel, Egipto, la Unión Europea y las autoridades locales palestinas.
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