La lista Epstein sacude a las élites mundiales: estos son los famosos salpicados por el escándalo

Trump, Clinton, Gates, Musk y una larga nómina de poderosos vuelven a quedar bajo la sombra del depredador sexual

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Bill Gates y Elon Musk
Bill Gates y Elon Musk - CANVA - EUROPA PRESS

 

La nueva oleada de documentos desclasificados sobre Jeffrey Epstein ha vuelto a poner contra las cuerdas a parte de la élite política, económica y mediática internacional. Millones de archivos —correos electrónicos, agendas, fotografías y mensajes— están siendo publicados progresivamente, y aunque la aparición de un nombre no implica automáticamente delito, el retrato que emerge es el de un entramado de poder, privilegios y silencios incómodos que sobrevivió incluso después de la condena de Epstein en 2008 por delitos sexuales contra menores.

Entre los nombres más destacados que aparecen reiteradamente en los documentos figuran el presidente Donald Trump, el expresidente Bill Clinton, Bill Gates, Elon Musk, el expríncipe Andrés del Reino Unido, así como magnates, celebridades, académicos y altos cargos políticos de distintos países. La magnitud del escándalo no solo reside en quiénes aparecen, sino en la normalización del trato con Epstein cuando ya era un delincuente sexual convicto.

Víctimas horrorizadas y críticas al Departamento de Justicia

Mientras los focos mediáticos se centran en los nombres famosos, las presuntas víctimas de Epstein han expresado su indignación y horror por la forma en que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha gestionado parte de la publicación de los archivos. Según reveló The New York Times, se difundieron imágenes de desnudos sin editar, una decisión que ha sido calificada por las víctimas como una nueva revictimización.

Lejos de cerrar heridas, la publicación masiva de documentos parece estar abriendo nuevas, tanto en el ámbito judicial como en el moral.

Bill Gates y una relación que sigue generando preguntas

Uno de los capítulos más incómodos es el que afecta a Bill Gates. Los archivos incluyen borradores de correos electrónicos almacenados en la cuenta de Epstein que describen, en tono errático y obsesivo, conflictos personales, temores por enfermedades de transmisión sexual y preocupaciones sobre el impacto de un posible divorcio de Gates en su fundación filantrópica.

Un portavoz de Gates ha negado rotundamente cualquier veracidad en esos textos, calificándolos de intentos de manipulación por parte de Epstein. Aun así, los documentos vuelven a poner en el centro una relación que Gates ya reconoció como un “error de juicio”.

Musk, correos electrónicos y una “fiesta salvaje”

El caso de Elon Musk también ha cobrado especial relevancia. Aunque el empresario afirmó públicamente que rechazó invitaciones para visitar la isla privada de Epstein, los correos electrónicos publicados muestran a Musk preguntando detalles logísticos para asistir, junto a su entonces esposa, a una supuesta “fiesta salvaje”.

Tras la publicación de los archivos, Musk negó haber acudido jamás a la isla y reclamó que se juzgue a quienes cometieron delitos reales. Sin embargo, los mensajes contradicen claramente su relato previo y han alimentado el debate sobre la credibilidad de las explicaciones posteriores.

Poder político, cenas privadas y contactos inquietantes

Los documentos también revelan intercambios comprometidos con figuras como el empresario Richard Branson, el financiero Howard Lutnick, el copropietario de los New York Giants Steve Tisch o el exsecretario del Tesoro estadounidense Larry Summers. En muchos casos, los mensajes incluyen bromas sexuales, solicitudes de “contactos femeninos” o intentos de organizar encuentros privados.

Especialmente delicada es la relación con Steve Bannon, exestratega de Trump, quien mantenía intercambios frecuentes con Epstein, burlándose incluso del propio presidente estadounidense y presumiendo de su influencia política.

Trump, Epstein y una sombra persistente

Aunque Trump ha intentado distanciarse del caso, su nombre aparece repetidamente en los archivos y en conversaciones privadas de terceros. Epstein y Bannon llegaron a intercambiar mensajes sobre la supuesta torpeza intelectual del presidente durante su primer mandato. Además, resurgen viejas fotografías y testimonios que recuerdan la cercanía social entre Trump y Epstein en los años previos a la condena del financiero.

En un contexto en el que Trump vuelve a ocupar el centro del poder político estadounidense, la reaparición de estos vínculos añade una dimensión especialmente inquietante al debate público.

Una red de impunidad que sobrevivió años

El patrón que dibujan los archivos es claro: Epstein siguió relacionándose con las más altas esferas del poder durante años, incluso después de haber sido condenado. Cenas, viajes, favores, contactos y silencios conforman una red de impunidad social que protegió al delincuente durante demasiado tiempo.

La publicación de los documentos no cierra el caso Epstein. Al contrario: lo reabre con más fuerza que nunca y deja una pregunta incómoda flotando en el aire: ¿Cuántos sabían, cuántos miraron hacia otro lado y cuántos siguen sin rendir cuentas?

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