Asesinado en Libia Saif al-Islam, el hijo de Gadafi que aspiraba a la presidencia
La noticia fue comunicada por Abdullah Othman, jefe de su equipo político, quien detalló que el asalto fue llevado a cabo por cuatro individuos enmascarados que desactivaron los sistemas de vigilancia antes de realizar los disparos.
Saif al-Islam Gadafi, hijo del que fuera líder libio Muamar el Gadafi, murió tras un ataque perpetrado por hombres armados en su residencia de Zintan, al noroeste de Libia. Tenía 53 años.
Trayectoria y perfil político
Saif al-Islam, nacido en 1972 y formado académicamente en la London School of Economics, fue durante años el rostro diplomático del gobierno de su padre ante las potencias occidentales. Tras el levantamiento de 2011 y la posterior ejecución de Muamar el Gadafi, Saif al-Islam fue capturado por milicias de Zintan, donde permaneció bajo custodia hasta su liberación en 2017 bajo una ley de amnistía.
En 2021, intentó formalizar su regreso a la vida pública al inscribirse como candidato para las elecciones presidenciales de Libia. Sin embargo, el proceso electoral fue suspendido y su candidatura generó fuertes divisiones entre quienes lo veían como una opción de estabilidad frente al caos actual y quienes recordaban su papel en la represión de las protestas de 2011.
Contexto de seguridad y justicia
El fallecimiento de Gadafi ocurre en un momento de fragmentación política en Libia, país dividido administrativamente entre el gobierno de Trípoli, reconocido por la ONU, y las autoridades del este lideradas por Khalifa Haftar. Expertos en derechos humanos han señalado que su muerte supone el cierre del último expediente abierto en la Corte Penal Internacional (CPI) relacionado con los eventos de 2011. Gadafi tenía pendiente una orden de arresto internacional por crímenes contra la humanidad, cargos que nunca llegaron a juzgarse en La Haya debido a su negativa a ser entregado por las milicias que lo retenían.
Reacciones e investigación
Hasta el momento, las instituciones oficiales libias no han emitido un comunicado confirmando los hechos de forma independiente. Por su parte, el equipo político del fallecido ha solicitado una investigación internacional y transparente, aludiendo a la falta de garantías en el sistema judicial interno para identificar a los autores materiales e intelectuales del ataque.
Este suceso tiene lugar tras recientes reportes de reuniones internacionales en París destinadas a unificar posturas electorales entre las facciones rivales libias, un escenario donde la figura de Saif al-Islam se presentaba como una tercera vía frente a las élites actuales.
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