Pezeshkian confirma que al menos 85 niñas han muerto en el bombardeo sobre una escuela en Minab
El ataque devastador sobre una escuela femenina en el sur de Irán deja al menos 85 fallecidas y provoca heridas a decenas de estudiantes, desatando la movilización inmediata de autoridades, la alarma internacional y un aumento de la tensión en la región.
La ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgán, se convierte en el epicentro de una tragedia que mezcla violencia militar, crisis humanitaria y confrontaciones diplomáticas. El bombardeo sobre la Escuela Primaria Sahayare Tayiba se registra en un contexto de ofensivas de Israel y Estados Unidos, que buscan presionar al régimen iraní mientras la población civil enfrenta consecuencias directas e irreversibles.
La condena de Masud Pezeshkian
Masud Pezeshkian, presidente de Irán, se pronuncia por primera vez desde el inicio de los bombardeos, calificando la agresión como “bárbara, cobarde e inhumana”.
En un comunicado oficial publicado en la página web de la Presidencia, Pezeshkian subraya: “Este acto bárbaro es una página negra más en el historial de los incontables crímenes perpetrados por los invasores de esta tierra que nunca será borrado de la memoria histórica de nuestra nación”.
El presidente iraní denuncia que el ataque ha sido ejecutado por “agresores norteamericanos y sionistas” y enfatiza la necesidad de movilizar todos los recursos del país para atender a los heridos y proteger a los civiles. Su mensaje también confirma que continúa en funciones a pesar del riesgo que los bombardeos representan sobre los puntos estratégicos del país.
La magnitud del ataque y la respuesta inmediata
Según datos ofrecidos por la radiotelevisión pública iraní IRIB, en el momento del ataque había 170 estudiantes en la escuela, de las cuales 85 han fallecido y 60 más han resultado heridas. Los equipos de rescate trabajan sin descanso para retirar los escombros y prestar atención médica urgente.
Mohammad Radmehr, gobernador del condado de Minab, declara: “A pesar de este ataque, la situación en la ciudad está bajo control y la calma se mantiene en otros puntos del territorio”. La prioridad de las autoridades es atender a las sobrevivientes, garantizar el funcionamiento de servicios esenciales y coordinar asistencia humanitaria.
Contexto internacional y tensiones regionales
El ataque se produce en el marco de una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, cuyo objetivo declarado es presionar al régimen para forzar un cambio de política y limitar su capacidad militar. La escalada provoca preocupación internacional sobre la estabilidad de Oriente Medio y el riesgo de un conflicto humanitario más amplio.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán califica las acciones como “perfidias del enemigo” y promete una “respuesta aplastante” por parte de las Fuerzas Armadas. Analistas advierten que la situación podría derivar en una confrontación más extensa, afectando a civiles y a la infraestructura educativa y social del país.
La escuela como símbolo de vulnerabilidad
La Escuela Primaria Sahayare Tayiba representa un blanco devastador por la concentración de menores y la fragilidad de la población civil. El ataque evidencia las consecuencias de la escalada militar sobre sectores no combatientes y sobre instituciones educativas en zonas de conflicto.
Expertos en derechos humanos recuerdan que “la protección de los niños debe ser absoluta, incluso en medio de conflictos armados”, subrayando que ataques sobre escuelas constituyen violaciones graves del derecho internacional humanitario.
Movilización nacional y desafíos humanitarios
Frente a la emergencia, Irán ha activado hospitales, brigadas de rescate y mecanismos de asistencia social para atender a los heridos y a las familias afectadas. La tragedia se convierte en un llamado a la diplomacia internacional y a la búsqueda de soluciones que eviten nuevas pérdidas humanas.
Pezeshkian concluye su mensaje con un llamado a la unidad nacional y la resistencia: “Todos los recursos del país deben movilizarse para proteger a nuestros ciudadanos y garantizar la dignidad de nuestra nación frente a quienes buscan imponer el miedo y la violencia”.
La situación sigue siendo crítica, y el mundo observa cómo Irán enfrenta uno de los episodios más dramáticos de los últimos años, donde la tragedia humanitaria y la tensión geopolítica se entrelazan con fuerza y urgencia.
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