El gas se dispara en Europa tras el ataque a Irán: el mercado teme un shock energético histórico

Los precios suben hasta un 50% después de que Qatar Energy suspenda producción de GNL en plena escalada con Irán y el foco se pone en el Estrecho de Ormuz

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Una instalación de gas y petróleo en el mar, Alerta   CANVA    Igors Aleksejevs de Getty Images
Una instalación de gas y petróleo en el mar, Alerta - CANVA - Igors Aleksejevs de Getty Images

 

El mercado energético europeo vive horas de máxima tensión. Los precios mayoristas del gas natural se han disparado hasta un 50% tras la decisión de Qatar Energy de detener su producción de gas natural licuado (GNL) a raíz de los ataques registrados en el Golfo Pérsico. La reacción fue inmediata y los principales índices energéticos encendieron todas las alarmas.

El contrato de referencia europeo, el TTF holandés —negociado en el Intercontinental Exchange— escaló hasta los 46,52 euros por megavatio hora (MWh), tras sumar más de 14 euros en una sola jornada. Durante la sesión llegó a repuntar más de un 44%, alcanzando los 45,57 dólares, su nivel más alto desde marzo de 2025, según datos recopilados por Bloomberg.

En Reino Unido, el contrato británico de abril también registró fuertes subidas, mientras que en Asia el indicador clave del GNL, el Japan-Korea Marker de S&P Global, avanzó cerca de un 39%, situándose en torno a los 15 dólares por millón de unidades térmicas británicas (mmBtu).

Los analistas advierten de que el mercado podría estar descontando un escenario prolongado de interrupción del suministro catarí. Desde ING, su responsable de estrategia de materias primas apunta a que, si se consolida esa percepción, el TTF podría escalar hasta una horquilla de entre 80 y 100 euros por MWh, niveles que tensionarían de nuevo a la industria y a los hogares europeos.

La escalada se produce tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado fin de semana, un movimiento que ha reactivado el temor a una crisis energética global. Irán no solo es uno de los principales productores de crudo dentro de la OPEP+, sino que controla el estratégico Estrecho de Ormuz, punto clave por el que transita una parte sustancial del petróleo y gas mundial.

Según los expertos de Julius Baer, el verdadero riesgo no reside tanto en un cierre total del estrecho como en posibles daños graves a infraestructuras energéticas críticas en la región. Aun así, mantienen un escenario base de tensión intensa pero limitada en el tiempo, con afectaciones de días o semanas, sin comprometer el suministro global a largo plazo.

Con el gas marcando máximos de casi un año y la volatilidad disparada, Europa vuelve a mirar al Golfo con preocupación. El temor a un nuevo shock energético ya está sobre la mesa.

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