Una coalición de 33 países reclama tránsito seguro en el estrecho de Ormuz ante tensiones regionales
Un conjunto internacional de naciones manifiesta su compromiso con la navegación y el suministro energético mientras alerta sobre las consecuencias globales de bloqueos o ataques en la zona estratégica del Golfo Pérsico.
El documento difundido hoy refleja la preocupación de Estados europeos, asiáticos y americanos ante los recientes incidentes y subraya la necesidad de garantizar un paso seguro sin recurrir a medidas militares coercitivas.
Declaración conjunta y adhesión de nuevos miembros
Este domingo, hasta 27 países se suman a la declaración inicial del 19 de marzo promovida por Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón, en la que expresaban su disposición a “contribuir a los esfuerzos” para asegurar el tránsito en el estrecho de Ormuz.
El comunicado rechaza explícitamente cualquier iniciativa militar forzosa, diferenciándose de la propuesta del presidente estadounidense Donald Trump, quien había solicitado cooperación internacional para abrir por la fuerza el paso estratégico bajo control iraní.
Condena de ataques y bloqueos
Los firmantes condenan “en los términos más enérgicos los recientes ataques de Irán contra buques comerciales desarmados en el Golfo”, y extienden su repulsa hacia los bombardeos sobre “instalaciones de petróleo y gas” y al “cierre de facto del estrecho de Ormuz por fuerzas iraníes”.
El grupo subraya su intención de participar en “una planificación preparatoria” que permita garantizar un tránsito seguro sin escalar el conflicto y recuerda que la libertad de navegación constituye un principio fundamental del derecho internacional.
Preocupación por la escalada y llamado a Irán
La declaración conjunta expresa “preocupación” por la escalada de tensiones y urge a Irán a “cesar inmediatamente sus amenazas” relacionadas con la colocación de minas, ataques con drones y misiles, o cualquier intento de bloquear el paso comercial.
El documento enfatiza que las acciones que afectan al transporte marítimo y a las cadenas globales de suministro energético “constituyen una amenaza para la paz y la seguridad internacionales”, y que sus repercusiones alcanzan de manera directa a los países más vulnerables.
Alcance internacional y seguridad marítima
Entre los países que se suman destacan Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, República Checa, Rumanía, Bahréin, Lituania, Australia, Emiratos Árabes Unidos, Portugal, Trinidad y Tobago, República Dominicana, Croacia, Bulgaria, Kosovo, Panamá, Macedonia del Norte, Nigeria, Montenegro y Albania.
El comunicado subraya que la protección de infraestructuras civiles y la libre navegación “benefician a todos los países”, instando a respetar tanto el Derecho Internacional como la seguridad colectiva en la región.
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