Trump podría reabrir el estrecho de Ormuz y cambiar la economía mundial en semanas

El presidente de Estados Unidos asegura que, con más tiempo, lograría reabrir el estrecho de Ormuz mientras las tensiones en Irán generan una crisis humanitaria y económica con impacto global

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El presidente de EE.UU, Donald Trump - Archivo - Europa Press

 

El escenario actual en el Golfo Pérsico combina amenazas estratégicas con graves consecuencias para la población civil iraní, la estabilidad energética y la diplomacia internacional, generando un contexto de alta tensión que preocupa a gobiernos y expertos por igual.

 

Una estrategia militar con objetivos claros

Donald Trump afirma que “amb una mica més de temps, podrem obrir fàcilment l'estret d'Ormuz, extreure el petroli i fer-nos rics. Seria un gran èxit mundial!” Estas palabras se producen un día después de que el presidente indicara que la ofensiva militar emprendida junto con Israel podría extenderse varias semanas.

El gobierno estadounidense asegura estar “a punt” de cumplir “tots” sus objetivos militares en Irán y anuncia nuevas oleadas de “forts” ataques durante las próximas “dues o tres setmanes”. La Casa Blanca enfatiza que el control del estrecho y la presión sobre el régimen iraní son estratégicos para limitar su programa nuclear y su influencia regional.

Analistas militares recuerdan que el estrecho de Ormuz concentra aproximadamente el 20% del comercio petrolero mundial, convirtiéndolo en un punto crítico donde cualquier alteración puede desencadenar conflictos de escala global.

 

Impacto sobre la población civil

El conflicto provoca pérdidas humanas dramáticas en Irán. Las autoridades locales contabilizan 2.076 muertos, entre ellos 216 menores de edad, mientras la Mitja Lluna Vermella informa que más de 100.000 edificaciones civiles resultan destruidas o dañadas, casi 40.000 en Teherán. Además, 600 escuelas y casi 300 centros de salud se ven afectados por los bombardeos en apenas cuatro semanas.

Organizaciones humanitarias internacionales alertan que estas cifras podrían ser parciales y subrayan la dificultad de acceder a la ayuda debido a la inseguridad en las zonas afectadas. “Estamos ante una emergencia humanitaria que requiere atención inmediata,” declara un portavoz de Human Rights Watch.

El desplazamiento de familias, la falta de agua potable, electricidad y atención médica agrava la situación, generando un riesgo de crisis prolongada que podría superar la capacidad de respuesta de la comunidad internacional.

 

Perspectiva económica y energética

El estrecho de Ormuz es vital para el comercio global de petróleo y gas natural. Expertos advierten que cualquier interrupción prolongada provocaría aumentos significativos en los precios internacionales y generaría volatilidad en los mercados financieros. “El control del estrecho no es únicamente militar; su cierre afectaría directamente la vida diaria de millones de personas,” afirma un economista del Consejo Mundial del Petróleo.

Además, las decisiones de Trump sobre reapertura podrían influir en alianzas estratégicas, redefinir rutas comerciales y obligar a países dependientes de importaciones energéticas a buscar alternativas más costosas, lo que tendría repercusiones macroeconómicas globales.

 

Reacciones internacionales y diplomacia

La comunidad internacional observa con preocupación la escalada. Naciones Unidas insta al diálogo y a evitar acciones que puedan desencadenar un conflicto más amplio. Europa, Asia y Medio Oriente expresan inquietud por la inestabilidad regional y el impacto económico que una guerra prolongada podría generar.

Por su parte, el gobierno iraní califica la ofensiva como “una amenaza intolerable” y acusa que Estados Unidos busca “retornar a Iran a l’Edat de Pedra a la qual pertanyen”, reforzando su postura de resistencia frente a la presión externa.

Diversos países llaman a la moderación y proponen mediación internacional para evitar un conflicto abierto que podría involucrar a varias potencias regionales y extenderse más allá del Golfo Pérsico.

 

Contexto histórico del estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz ha sido históricamente un punto crítico para el comercio energético y la seguridad global. Durante décadas, conflictos regionales y tensiones militares han generado episodios de cierre parcial o amenazas de interrupción, afectando tanto a Irán como a países consumidores de petróleo, especialmente en Asia y Europa.

Expertos recuerdan que cualquier acción que modifique la libre circulación por esta vía tiene consecuencias inmediatas en los precios del crudo, las reservas estratégicas y la estabilidad económica internacional, lo que explica la extrema atención que el mundo otorga a cualquier declaración de Trump relacionada con la región.

 

Escenarios futuros y riesgos

Analistas geopolíticos identifican varios escenarios posibles: desde la reanudación parcial de operaciones comerciales bajo supervisión internacional hasta un conflicto prolongado que afecte no solo a Irán y Estados Unidos, sino también a aliados regionales y potencias extranjeras involucradas indirectamente.

El equilibrio entre la presión militar, la negociación diplomática y la ayuda humanitaria será determinante para evitar que la situación se transforme en una crisis global. La combinación de riesgos estratégicos, económicos y humanitarios convierte el estrecho de Ormuz en un epicentro de atención mundial.

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