Más de 3.900 nichos del cementerio de Lleida podrían ser desalojados: la Paeria activa el proceso
Las sepulturas sin la concesión actualizada revertirán al Ayuntamiento tras agotar la búsqueda de familiares
El cementerio de Lleida cuenta actualmente con más de 3.900 nichos susceptibles de ser desalojados por no tener actualizada la concesión administrativa, que tiene una duración de 99 años, según informa el diario Segre. En caso de que los titulares o sus beneficiarios no renueven dicha concesión, las sepulturas revierten a la Paeria, que procede a vaciarlas y puede volver a cederlas para nuevas inhumaciones.
Si los titulares han fallecido y los beneficiarios no asumen la titularidad —abonando la tasa correspondiente—, el Ayuntamiento inicia un proceso de localización de familiares. Solo en caso de no encontrarlos tras agotar todas las vías, se continúa con el procedimiento administrativo que puede culminar en la exhumación.
La magnitud del problema no es nueva. En 2017, la Paeria tenía detectados unos 4.500 nichos desactualizados, repartidos en 14 departamentos del cementerio. Los más afectados eran los de Nostra Senyora de Montserrat (casi 650), Sant Jordi y Sant Lleïr (alrededor de 600 cada uno), así como Sant Pere, Sant Josep, Sant Jaume y Sant Crist (unos 450) y Santa Maria y Sant Miquel (más de 300).
Desde entonces, el Ayuntamiento ha ido recuperando nichos de forma progresiva. En octubre de 2019 ya se habían regularizado 264 sepulturas. Este año se han recuperado 103 más, aunque todavía quedan 3.959 nichos sin actualizar y está en marcha un nuevo proceso para revisar la titularidad de otros 187, según recoge Segre.
El consistorio asegura que aplica un criterio “marcado por el rigor, la prudencia y el respeto” debido a la carga emocional que supone este tipo de actuaciones para las familias. Subraya que se trata de un proceso lento y complejo, que va más allá de los trámites administrativos y que prioriza localizar a familiares antes de plantear cualquier exhumación.
En la práctica, la Paeria analiza primero los nichos no actualizados anteriores a 1993, especialmente aquellos con titulares y beneficiarios fallecidos o con el titular difunto e inhumado en la misma sepultura. La búsqueda de familiares se realiza a través del padrón municipal, bases de datos de impuestos o el sistema de multas GTT. Si no hay resultados, se colocan avisos en las lápidas, se publican anuncios en el Boletín Oficial de la Provincia, en el BOE, en el tablón virtual municipal y en los medios de comunicación, concediendo un plazo de dos meses.
Una vez finalizado el plazo, se inspecciona el estado de la sepultura para comprobar si está cuidada o abandonada. Solo cuando se han agotado todas las vías posibles se procede a la exhumación, recalca la Paeria.
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