“Dos grados más no son para tanto”: una razonada denuncia del cambio climático
El doctor José María Baldasano desmiente las añagazas utilizadas con el propósito de desmentir una realidad preocupante: la del cambio climático que vive nuestro planeta por culpa de los intereses económicos de países, grupos de presión y corporaciones trasnacionales que apoyan la continuidad del uso de combustibles fósiles
Una de las más ruidosas polémicas contemporáneas es la que se refiere al aumento de la temperatura terrestre y su influencia en el medio natural y humano que nos rodea, algo que conocemos como “cambio climático”. En torno a este fenómeno se articulan tesis contradictorias que sumen al ciudadano medio si no en la ignorancia, sí al menos en la incertidumbre de averiguar cuál es la realidad de lo que realmente está ocurriendo. Es necesario recurrir a quien une a sus conocimientos científicos una autoridad moral derivada de su propia ejecutoria. Tal es el caso del doctor José María Baldasano, catedrático emérito de la Universidad Politécnica de Cataluña y autor del libro “Dos grados más no son para tanto. Una historia del negacionismo climático” (Cátedra), cuyo título constituye ya de por sí una denuncia irónica o crítica de quienes desprecian las advertencias del cambio climático y restan importancia al incremento de la temperatura.
Subraya el autor que, según los técnicos, un incremento de dos grados en la temperatura media global no es algo baladí, sino que trae consecuencias desastrosas por lo que resulta imperativo aplicar los objetivos fijados en el convenio de cambio climático adoptado en Río de Janeiro de 1992. Se trata de un proceso iniciado a partir de la revolución industrial a mediados del siglo XVIII, pero acelerado en el último siglo y que ha producido la emisión de gases de efecto invernadero como el CO2 y otros, algo tiene indiscutible responsabilidad el uso de combustibles fósiles. Desmiente, en cambio, ciertas leyendas, como la culpabilización atribuida al metano emitido por las vacas.
Pero ¿qué es el negacionismo climático? Para Baldasano “ consiste en negar que el clima de la tierra esté sufriendo en la actualidad un cambio provocado por las actividades de la especie humana y especialmente por el uso de combustibles fósiles”, algo cuya ”evidencia científica ha alcanzado una claridad y consenso concluyentes”. Y ello pese a su negación por los intereses creados por beneficios económicos y políticos, que se ha consolidado a partir de la década de 1980 con la utilización de técnicas de desinformación de las que son en buena medida responsables las compañías de combustibles fósiles cuya destacada influencia política les permite recibir numerosos subsidios públicos.
Se lamenta de la ineficacia de las reuniones de las partes que suscribieron la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el cambio climático, puesto que las emisiones de CO2 han seguido creciendo y critica la actitud en nuestro país de partidos como VOX, que niega más explícitamente el cambio climático, si bien seguido del PP.
La conclusión final es desesperanzada porque “la codicia humana ha conseguido alargar la civilización de los combustibles fósiles durante un tiempo equivalente a casi tres generaciones y lo ha hecho conociendo perfectamente las tremendas implicaciones que tiene para la habitabilidad del planeta y para la humanidad y hay una voluntad absoluta de seguir en ese camino”.
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