Las heces de perro invaden Santa Margarida, uno de los barrios más turísticos de Roses
Caminar por los bonitos canales de Santa Margarida podría ser una experiencia muy placentera, pero es como un paseo por un campo de minas.
¿Alguien se imagina caminar 100 pasos en la misma calle mientras tiene que esquivar, al menos, 15 heces de perro? Esta es la bonita experiencia que ofrece Santa Margarita, un barrio del municipio de Roses que durante el verano acoge a la mayoría de turistas que visitan este pueblo de la Costa Brava y en invierno se convierte en algo parecido a una ciudad medieval, un lugar insalubre por donde no pasa la policía del municipio, ni los servicios de limpieza, y donde parece que el civismo ha muerto.
Caminar por los bonitos canales de Santa Margarida podría ser una experiencia muy placentera. Este barrio construido en la década de los 60 está lleno de canales y de rincones que podrían convertir la experiencia del paseo en un placer. Sin embargo, al transitar por las calles es imposible mirar a ningun sitio que no sea el suelo, a riesgo de acabar con un trozo de caca ajeno en tu zapato.
En un experimento de campo, en CatalunyaPress hemos dado 100 pasos en el carrer cala Fonda, y en este trayecto nos hemos encontrado, al menos, con 15 heces de perros - sin rebuscar-. 15 regalos que cualquier transeúnte deberá esquivar cuando quiera caminar por esta calle, lo más parecido a un campo de minas.
A continuación, podéis ver el hermoso collage:
Las causas de la acumulación de heces son claras. El Ayuntamiento de Roses abandona la zona durante los meses donde no hay turistas hasta el nivel en que los residentes podrían pedir un deseo cada vez que ven a un técnico de limpieza municipal en la zona - son fugaces-. Por esta zona solo pasan los camiones de basura, y una caca de perro en el suelo puede mantenerse tranquilamente un mes en el mismo sitio sin que nadie la saque. Además, casi no hay papeleras en las calles de los canales.
Y la segunda razón clara es el incivismo de los ciudadanos, que parece que han dado por perdida la zona y se resistan a hacer una genuflexión para recoger las heces de los animales que son responsabilidad suya, pasando el problema al resto de la población.
Problemas de dejar las heces del perro en la vía pública
Dejar las heces de los perros en la vía pública puede plantear varios riesgos y problemas, tanto para la salud pública como para el medio ambiente. Algunos de los riesgos incluyen:
- Contaminación bacteriana y parasitaria: Las heces de los perros pueden contener bacterias patógenas y parásitos que pueden ser perjudiciales para la salud humana. Estos microorganismos pueden transmitirse a través del contacto directo o indirecto, causando enfermedades gastrointestinales u otras infecciones.
- Problemas de saneamiento: Las heces caninas contribuyen a la contaminación ambiental y pueden afectar la calidad del agua y del suelo si no se recogen adecuadamente. Esto puede dar lugar a problemas de saneamiento, especialmente en áreas urbanas.
- Olores desagradables: La acumulación de heces de perro en espacios públicos puede generar olores desagradables, lo cual afecta la calidad del aire y el disfrute de áreas comunes.
- Impacto estético y turístico: La presencia de heces de perro en las calles, parques u otras áreas públicas puede afectar la estética del lugar y reducir su atractivo turístico, lo que a su vez puede tener un impacto negativo en la economía local.
- Conflicto entre vecinos: La falta de limpieza de las heces de los perros puede generar conflictos entre vecinos, ya que algunos pueden sentirse molestos o disgustados por la presencia de desechos caninos en áreas compartidas.
Escribe tu comentario