Golpe de 300.000 euros en Cardedeu: roban 120 bicicletas eléctricas en un asalto de película
Siete personas vacían una tienda en un polígono industrial y evitan los modelos con chip de geolocalización
Las bicicletas eléctricas, cada vez más presentes en calles y carreteras, se han convertido en un objetivo prioritario para las bandas de asaltantes. La pasada madrugada, una tienda especializada de Cardedeu sufrió un robo de gran magnitud en el que fueron sustraídas 120 bicicletas eléctricas, con un valor estimado superior a los 300.000 euros.
El asalto se produjo en el establecimiento LaBosch, situado en el polígono industrial sur del municipio del Vallès Oriental. No es la primera vez que la marca catalana es víctima de un golpe de estas características, puesto que en apenas tres meses de lo que llevamos de 2026, ya es el segundo robo que afecta a su sede central.
Un plan calculado en dos fases
Lejos de tratarse de una acción improvisada, el robo fue ejecutado con una estrategia meticulosa. Según la información, los autores actuaron en dos fases claramente diferenciadas.
La primera incursión tuvo lugar entre la madrugada del sábado y el domingo. En ese momento, los asaltantes accedieron a la nave con el objetivo de inutilizar la instalación eléctrica, dejando fuera de servicio los sistemas de seguridad. Tras esa maniobra, abandonaron el lugar y esperaron aproximadamente 24 horas, el tiempo necesario para que las cámaras de videovigilancia agotaran su batería.
La segunda parte del plan se produjo hacia las dos y media de la madrugada, cuando siete personas regresaron al polígono a bordo de un camión de grandes dimensiones. Los asaltantes actuaron con rapidez y coordinación, puesto que en cuestión de minutos arrasaron con el establecimiento, donde había más de un centenar de bicicletas.
Un botín selectivo: evitaron las bicicletas con geolocalización
Uno de los aspectos más llamativos del robo, y que deja ver una gran planificación en el golpe, es que los ladrones no se llevaron todos los modelos disponibles. En el local quedaron algunas bicicletas, generalmente de gama más alta, que incorporan chip de geolocalización, un sistema que permite rastrear su ubicación en caso de robo.
Este detalle refuerza la hipótesis de que los autores conocían bien el producto y actuaron con información previa, seleccionando únicamente aquellas unidades que podían revender con mayor facilidad y menor riesgo de ser localizadas.
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