El Govern diseña un plan de 15 años para proteger el Delta del Ebro y reforzar sus infraestructuras
La administración catalana plantea actuaciones estratégicas para garantizar la preservación ambiental y económica del Delta del Ebro mientras impulsa nuevas dunas, guardas y proyectos de infraestructura hidráulica.
Una jornada de trabajo en Tortosa reúne a la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica con los miembros de la Taula de Consens del Delta de l’Ebre, donde se detallan las iniciativas planificadas y ejecutadas para asegurar la conservación de este espacio estratégico.
Un plan a largo plazo para el Delta
Sílvia Paneque explica que el Govern establece un horizonte de 15 años para definir las actuaciones de protección del Delta del Ebro, con especial atención a la movilidad de sedimentos y la preservación de los ecosistemas. La consellera destaca que “el Govern quiere trasladar que el Delta es un espacio de interés paisajístico y económico importantísimo, hecho que supone que esta línea de trabajo es prioritaria”.
El plan combina intervenciones ya ejecutadas con nuevas estrategias de restauración y adaptación frente a la erosión, las mareas y los impactos de la actividad humana, garantizando la sostenibilidad de los arrozales y las zonas costeras.
Movimientos de arena y creación de dunas
Uno de los ejes principales del plan se centra en el movimiento de arenas para favorecer la formación de una zona dunar detrás de la playa y áreas de transición que permitan la migración natural de las dunas. Estas medidas se complementarán con la construcción de una gran duna que funcione como dique de protección frente a inundaciones, protegiendo los cultivos y las infraestructuras de riego.
Paneque resalta que “hay un cambio sustancial en lo que hasta ahora se había trabajado sobre la movilización de sedimentos”, subrayando la importancia de combinar conservación ecológica con seguridad agrícola.
Construcción y modernización de guardas
El Govern avanza también en la construcción de guardas para reforzar el sistema de defensa del Delta. La consellera indica que ya se han completado las dos primeras fases de la guarda de Alfacs y que se trabaja en la tercera fase, con una inversión de 8 millones de euros, que permitirá crear un carril bici a lo largo del trazado desde La Ràpita al Trabucador.
En paralelo, se redacta el proyecto de la primera fase de la guarda del Fangar, con un presupuesto de 2,6 millones de euros, y se planifican otras dos guardas a lo largo de los márgenes del río desde Deltebre y Sant Jaume hasta la desembocadura, con el objetivo de generar un sistema estanco que impida la entrada de agua marina en los arrozales y en las estructuras de riego.
Un equilibrio entre conservación y desarrollo
El plan refleja la apuesta del Govern por compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo económico y turístico de la zona, reforzando las infraestructuras críticas y promoviendo la movilidad sostenible. Las medidas también buscan asegurar la resiliencia del Delta ante los efectos del cambio climático, combinando soluciones naturales y de ingeniería.
La iniciativa se plantea como un modelo de planificación integral, que integra la preservación de ecosistemas, la protección de la agricultura y la creación de infraestructuras seguras y sostenibles para los próximos 15 años.
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