La microbalizacion en curso
Los personalismos en el poder se acrecientan. El mundo se fragmenta en lo económico y en lo político.Se reacomoda la geopolítica y el orden basado en reglas se minimiza.
El tres de Enero del 2026 se realizó una operación militar unilateral relámpago en Caracas por parte de los Estados Unidos. Este país realiza una actuación no autorizada por la ONU , no responde a una agresión previa y de acuerdo con el Derecho Internacional es una flagrante violación. Ahora, la normativa internacional quedó relegada al no existir capacidad de respuesta , ni multilateral , ni en el marco de las obligaciones y derechos que establece la normativa entre los estados.
En esta ocasión , Washington , asume diferentemente a como se hizo en Libia , Irak o Afganistán , la razón de estado, unilateralmente sin el expediente de las coaliciones militares. En esas oportunidades, eran acuerdos entre países para intervenir militarmente por una causa común. En otras palabras ,las naciones más importantes de Occidente enfrentado causas comunes.
En esta nueva ocasión los Estados Unidos intervine el mar Caribe , sin intervención de fuerzas amigas y sin requerir de un grupo de países aliados para suavizar la imagen invasiva de su política intervencionista.
La nueva realidad global y esta intervención aceleró el maltratado entorno internacional , demostró la ineficiencia de los organismos internacionales , especialmente de los responsables del mantenimiento de la paz y de los garantes del respeto a los Derechos Humanos y los principios democráticos de las naciones.
La “microbalizacion” aparece entonces como la nueva corriente de alianzas , entendiendo como la opción de integrar en un todo parcialidades homogéneas dispuestas a mantener previsibilidad ante acuerdos y visión de mundo (integración y facilidad de las comunicaciones, libre movimiento de mercancías o extensión de los derechos humanos).
Ya la globalización que hemos aupado pareciera llegar a su fin. Como lo de dice un editorial de la revista analítica.com; “El orden internacional que se configuró a partir de 1945 no fue un ejercicio de idealismo, sino una respuesta pragmática al desastre. De las ruinas de dos guerras mundiales surgieron principios destinados a contener el abuso de poder: la soberanía de los Estados, la integridad territorial, el respeto al derecho internacional, la protección de los derechos humanos y la democracia como horizonte normativo.
Ese orden nunca fue perfecto. Convivió con guerras, dictaduras, intervenciones y silencios cómplices. Pero establecía límites. Violarlos tenía costos políticos, diplomáticos y morales. Existía, al menos, un marco común de legitimidad.
Hoy ese marco se ha debilitado hasta el extremo. La invasión de territorios soberanos, el desconocimiento abierto del derecho internacional, la relativización de los derechos humanos y el desdén por la democracia indican que aquellos principios han dejado de ser referencias obligatorias. Las grandes potencias actúan cada vez más guiadas por la lógica de la fuerza y la conveniencia, no por normas compartidas.”
La consecuencia es un mundo más inestable y peligroso, especialmente para los países débiles o fracturados. Cuando desaparecen las reglas, la arbitrariedad se impone. Abandonar las conquistas civilizatorias de la posguerra, aun reconociendo sus imperfecciones, no es una corrección sino una regresión histórica. La historia demuestra que cuando el derecho cede ante la fuerza, no hay estabilidad posible ni seguridad duradera para nadie. Los personalismos en el poder se acrecientan. El mundo se fragmenta en lo económico y en lo político.
Se reacomoda la geopolítica y el orden basado en reglas se minimiza. Un nuevo desorden internacional está en pleno nacimiento. Por ello, la nueva realidad quizás sea volver a lo más elemental, un planeta de “like minded”, esto es, que estén juntos los países que tienen las mismas causas(gran oportunidad para Europa), las mismas ideas (coalition of the willing) de lo político, del comercio, de las relaciones internacionales, del ambiente, de los derechos humanos, de la integración entre otros temas.
El mayor poder militar del planeta se quitó las formas. Su contenido esta basado en sus intereses y aspiraciones . No en la forma. Estamos ante una noción más profunda de la Doctrina Monroe. La sobrevivencia hemisférica desde la perspectiva de Estados Unidos es que reconozcamos que el mundo se comparte pero no se reparte . El hemisferio americano incluye a Groenlandia . Estados Unidos está dispuesto a sacrificar su alianza del atlántico , dejar a Europa enfrentando su propia realidad que no sólo es la amenaza rusa sino la desintegración por la presión migratoria especialmente del mundo islámico.
Estamos ante un reto .Venezuela no solo esta ante una encrucijada sino también ante una nueva oportunidad. Sin duda, recuperar la soberanía, el derecho internacional y los objetivos de los organismos internacionales se tienen que redibujar, toda vez, esta claro que estamos ante el reacomodo global y de microbalizacion.
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