La defensa de Jordi Pujol pide evaluar su juico por la presencia de "marcadores de Alzheimer"
Según informa El Periódico, el expresident, de 95 años, será examinado por médicos forenses a petición de su defensa, que alega “demencia sobrevenida” y solicita declarar por vía telemática desde su residencia en Barcelona
El juicio contra Jordi Pujol y sus hijos por el presunto origen ilícito de su fortuna familiar comenzará el 24 de noviembre en la Audiencia Nacional, pero la defensa del expresident de la Generalitat ha solicitado que se evalúe su deterioro cognitivo para determinar si está capacitado para afrontar el proceso judicial, según ha avanzado El Periódico.
Los abogados de Pujol, de 95 años, han pedido que médicos forenses examinen su estado mental y físico, alegando una posible “demencia sobrevenida” que podría impedirle ejercer su derecho a la autodefensa.
De acuerdo con la información publicada por El Periódico, la defensa sostiene que el expresidente presenta “marcadores de Alzheimer en la sangre” y una “severa alteración de la memoria verbal” que le lleva a confundir hechos y personas. Los informes médicos apuntan a un “deterioro cognitivo grave”, compatible con un proceso neurodegenerativo avanzado, lo que podría comprometer su capacidad para comprender la acusación o responder con garantías durante el juicio.
La Audiencia Nacional ya ha aceptado la solicitud de evaluar su salud, un paso que podría ser determinante. Si los forenses confirman la incapacidad, el tribunal podría archivar el proceso en su contra, como ya ocurrió en 2021 con su esposa, Marta Ferrusola, exonerada tras ser diagnosticada de Alzheimer moderadamente grave.
Los abogados de Pujol recuerdan que el artículo 383 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece que un acusado no puede ser juzgado si padece una demencia sobrevenida que le impida comprender el objeto de la acusación o participar en su defensa.
Además de los problemas cognitivos, la defensa del exmandatario señala que Pujol sufre un 75% de discapacidad reconocida, con una “severa dependencia funcional”, movilidad reducida, marcha inestable y úlceras por presión, además de patologías como discopatía, escoliosis y poliartropatía degenerativa. Por ello, los letrados piden que, si finalmente se le considera apto, su declaración se realice por videoconferencia desde su residencia en Barcelona.
Escribe tu comentario