La ultraderecha, en auge en Catalunya, un 25% del Parlament en manos de Aliança y Vox
Los últimos datos del Barómetro del CEO muestran el crecimiento de las fuerzas más radicales de derechas
El 'CIS catalán' ha publicado el último barómetro del año y los resultados no pueden dejar más preocupados a varios sectores del Parlament de Catalunya. Aliança Catalana ha confirmado que su llegada al hemiciclo catalán es una realidad y que, lejos de ser una 'moda pasajera', son una fuerza muy a tener en cuenta. De hecho, ya no son uno más, se han convertido en la tercera fuerza política del país, de la mano de Junts, algo que los de Puigdemont no esperaban ni en la peor de sus pesadillas. La formación de Sílvia Orriols ha alcanzado los 20 diputados en las últimas encuestas y, aunque todavía quede mucho para que los catalanes vuelvan a las comisiones, marca una tendencia más que reveladora en el panorama político catalán.
Si en el Congreso ya había cierta preocupación por el crecimiento de Vox, que es la única fuerza política de ultraderecha, en el Parlament no pueden estar mucho más tranquilos, de hecho, hay motivos para estar, todavía más preocupados. No solo crece de forma explosiva Aliança Catalana, también lo hace Vox, que ha superado al PP, para ser la primera fuerza de derechas estatal.
¿Y eso qué significa? Pues que si sumamos la representación que suman las dos fuerzas de ultraderecha, nos encontramos que un cuarto del Parlament de Catalunya es de esa tendencia ideológica. Superando con creces el 17% que representaba Vox en el Congreso, según el CIS.
Los que repudian a Vox por sus ideas 'pro-España', se unen a Orriols
La realidad es que, más allá de la gran diferencia que supone para unos y otros, la visión sobre Catalunya y España, Vox y Aliança no es que estén en las antípodas de pensamiento. Ambos partidos tienen un pensamiento social muy parecido, gracias a un discurso contra el inmigrante, con el foco especialmente puesto en los que vienen desde África y con el Islam como su religión. Por el lado económico, Aliança apenas se ha mojado y, a diferencia de Vox, que sí que tiene una visión mucho más liberal, no se ha posicionado en ese aspecto.
En este sentido, Sílvia Orriols ha sido capaz de encontrar un electorado que podría llegar a sentirse atraído por algunas de las ideas de Vox, especialmente aquellas relacionadas con la inmigración, y las ha unido con un fuerte pensamiento nacionalista catalán e independentista. Y con eso ha llegado a gran parte del electorado de Junts, que se ha visto castigado con una pérdida prevista de unos 15 escaños.
Un cuarto del Parlament, de ultraderecha
En las anteriores elecciones no se esperaba ni imaginaba que la ultraderecha iba a ser capaz de crecer de una forma tan explosiva. Las ideas de convivencia con el extranjero han perdido fuerza respecto de aquellos discursos más incendiarios que enfrentan al nacional con el que viene de fuera. Una idea que ha llevado a que entre Vox y Aliança se hagan con el control de una cuarta parte del hemiciclo. No, nunca van a gobernar juntos, son absolutamente enemigos, aunque piensen igual en muchos aspectos, pero la realidad es que hay un cuarto del Parlament con un discurso muy fuerte en contra de la inmigración y del que viene de fuera. Especialmente si cree en Alá.
La izquierda con una mayoría cada vez menor
Si bien es cierto que, según los datos mostrados por parte del CEO, la izquierda todavía puede mantenerse en el poder, gracias a una alianza entre PSC, ERC y Comuns, la realidad es que esa alianza ha perdido algo de fuerza en favor de las derechas. En este momento, el marcador, si habláramos de un duelo deportivo, va 73/70 de escaños para las fuerzas de izquierda por 67/63 escaños para las fuerzas de derecha. Y la realidad es que las fuerzas conservadoras van ganando terreno a una izquierda que no es capaz de capitalizar su gobierno con Salvador Illa al frente.
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