Óscar Ordeig, conseller de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, ha ofrecido una actualización clave sobre la situación de la Peste Porcina Africana (PPA) en Catalunya, haciendo un llamado urgente a la colaboración ciudadana y destacando la gravedad de la crisis. En sus declaraciones, Ordeig enfatizó que el país se juega mucho, no solo en términos sanitarios, sino también en lo económico, empresarial y agroalimentario. “El mundo rural está en juego, el ser o no ser de los próximos años. Lo que hagamos a nivel reputacional es crucial, ya que nos observan desde fuera”, aseguró.
La situación, que afecta especialmente al sector porcino, tiene implicaciones significativas para las exportaciones catalanas. Ordeig resaltó que 3.000 millones de euros en exportaciones de carne de cerdo de Catalunya están en riesgo, además de los 1.000 millones provenientes de 100 países fuera de la Unión Europea. Esto pone en peligro no solo la industria local, sino también la reputación del sector a nivel internacional.
El conseller también hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana, pidiendo que cualquier persona que detecte un animal muerto, enfermo o con sospechas de estar infectado por la PPA llame al 112. Hasta la fecha, se han registrado un total de 384 llamadas relacionadas con avistamientos de animales sospechosos.
Por su parte, la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplegado un operativo de 117 efectivos con el fin de realizar tareas de desinfección, retirada de animales y apoyo con drones en la vigilancia del área afectada. La situación sigue bajo control, ya que, según Ordeig, no se han detectado nuevos casos positivos desde los primeros casos reportados, aunque hay 8 sospechosos analizados en Madrid y 40 animales analizados dentro y fuera del radio de 6 km de la zona infectada.
En cuanto a las medidas de control, se ha prohibido el acceso al medio natural en los municipios dentro del radio de 6 km alrededor de los casos positivos. Ordeig advirtió que aquellos que incumplan esta normativa de manera reiterada serán sancionados, aunque señaló que este no es el objetivo, sino garantizar la seguridad de los profesionales y evitar la propagación de la enfermedad.
En el ámbito de la industria porcina, todas las 39 granjas analizadas han dado resultados negativos, lo que permite mantener la confianza en las medidas de bioseguridad implementadas. Sin embargo, el conseller instó a extremar precauciones y a implementar medidas adicionales de control para evitar entradas y salidas no autorizadas de animales o materiales contaminados.
En cuanto al futuro, Ordeig se mostró optimista: “Si hacemos bien las cosas, el impacto será mínimo”, aunque recordó que la situación sigue siendo delicada y que cualquier fallo en los protocolos podría tener consecuencias devastadoras tanto para el sector porcino como para la economía catalana en su conjunto.
Este mensaje refuerza la importancia de la cooperación entre ciudadanos, autoridades y profesionales para contener la PPA y evitar su expansión, una tarea que se ha convertido en una prioridad para Catalunya en los próximos meses.
Escribe tu comentario