La defensa socialista de Illa sitúa a Europa ante el desafío de la ultraderecha
Un posicionamiento ideológico desde el PSC plantea una respuesta democrática frente a corrientes reaccionarias con impacto internacional.
El contexto geopolítico actual sitúa a los partidos tradicionales ante el reto de redefinir sus principios sin perder cohesión interna ni proyección exterior, especialmente cuando los equilibrios democráticos se ven cuestionados desde múltiples frentes.
Una intervención con alcance más allá del partido
Durante la reunión del Consell Nacional del Partit dels Socialistes de Catalunya, el presidente de la Generalitat y primer secretario del PSC, Salvador Illa, articula un discurso que trasciende la política doméstica para situarse en una dimensión europea y global. Desde ese marco, confronta el avance de corrientes de extrema derecha que, a su juicio, operan de manera coordinada a escala internacional bajo el liderazgo del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
El diagnóstico sobre Europa
En su alocución, Illa se refiere a un documento estratégico de la administración estadounidense en el que se alerta de una supuesta “desaparición civilizatoria” del continente europeo. Frente a esa tesis, reivindica el proyecto comunitario como una construcción política nacida tras dos guerras mundiales y consolidada sobre pilares como la igualdad, el Estado del bienestar y la fraternidad. Según expone, esos valores son precisamente los que determinados movimientos consideran una amenaza. De manera literal, afirma: “Esto es lo que les da miedo: los valores de Europa”.
La advertencia sobre la deshumanización
El dirigente socialista alerta de un proceso de deshumanización que, según sostiene, impulsan gobiernos y movimientos ultras en diferentes países. Ante ese fenómeno, llama a abandonar la pasividad y a responder con determinación desde las instituciones democráticas, defendiendo que el momento actual exige claridad ideológica y capacidad de acción.
El efecto Trump como catalizador
Illa plantea que la única aportación positiva que puede derivarse de la figura de Trump es su capacidad para sacudir conciencias en Europa. En ese sentido, lanza una pregunta retórica que resume su preocupación: “¿Queremos que Trump y sus socios ultras escriban nuestro futuro?”. A partir de esa reflexión, propone reforzar un proyecto político europeo ambicioso que avance hacia los denominados “Estados Unidos de Europa” mediante un modelo federal.
Cómo hacer frente a la extrema derecha
Lejos de promover el miedo, el líder del PSC sostiene que la extrema derecha debe ser combatida desde el terreno de las ideas. Recomienda hacerlo “con la verdad, la evidencia y el saber”, subrayando que el conocimiento y el rigor democrático constituyen las mejores herramientas frente a los discursos de confrontación y exclusión.
Advertencia sobre aliados internos
En su intervención, Illa advierte también de la existencia de “quintacolumnistas” de la extrema derecha dentro de Europa. En este apartado, dirige críticas explícitas a responsables políticos concretos, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por “decir que las mujeres se vayan fuera a abortar”, un ejemplo que utiliza para ilustrar cómo determinadas posiciones erosionan derechos consolidados.
Reafirmación de la identidad socialista
El discurso incorpora una apelación directa a la militancia y a la identidad ideológica. Illa se define a sí mismo de forma textual como “un militante socialista, ni más ni menos”, y anima a afrontar el momento actual desde la esperanza, la confianza colectiva y el socialismo como proyecto transformador.
Un marco territorial interconectado
En clave política, subraya que Catalunya, España y Europa forman parte de un mismo entramado institucional y democrático. Defiende que no es posible concebir una de esas realidades sin las otras y recalca que esa interdependencia resulta hoy más evidente que nunca ante los desafíos internacionales.
La lectura económica del presente
El presidente de la Generalitat introduce también una valoración económica del momento actual. Afirma que España es “un modelo que funciona, pese al ruido”, y respalda esa afirmación citando el máximo histórico del Ibex 35, el aumento de los beneficios empresariales y los datos de crecimiento económico.
Memoria y legado político
Illa dedica parte de su intervención a recordar al expresidente Pasqual Maragall cuando se cumplen veintidós años de su toma de posesión. Destaca que su concepción de Catalunya era “indisociable” de su visión de España y de Europa. Asimismo, reivindica la herencia de otros expresidentes catalanes, señalando la eficacia de José Montilla, la institucionalidad de Josep Tarradellas y el “catalanismo integrador” de Jordi Pujol.
El debate sobre la financiación autonómica
En materia de financiación, anuncia que en 2026 se abordará un nuevo modelo tras once años con el sistema actual caducado. Anticipa tensiones políticas al afirmar: “Habrá ruido, pero avanzaremos”. Defiende que el Gobierno de Pedro Sánchez ha transferido 300.000 millones de euros adicionales a las comunidades autónomas y 20.000 millones durante la pandemia a fondo perdido. En este punto, subraya: “Algunos los usan para bajar impuestos a los ricos, otros para políticas sociales”, y asegura que el futuro modelo será singular y solidario.
La aplicación de la amnistía
Respecto a la ley de amnistía, Illa prevé que en 2026 se hará efectiva “para normalizar definitivamente la situación en Catalunya”. Alude al dictamen del Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, recordando que este sostiene que la amnistía surge de “una convicción profunda de reconciliación, no de un acuerdo aritmético en el Congreso”.
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