El Puigdemont más debilitado podría volver en 2026: la justicia y la política marcan el calendario

Tras años de exilio y trabas judiciales, el regreso del expresident Carles Puigdemont a Cataluña dependerá de la amnistía, el Tribunal Constitucional y el Tribunal de Justicia de la UE.

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Puigemont, Catalunya   CANVA   EP
Puigemont, Catalunya - CANVA - EP

 

El expresident Carles Puigdemont sigue marcado por casi ocho años de exilio tras el referéndum del 1-O. Desde 2023, se han impulsado reformas legislativas en España para facilitar su retorno, como la ley orgánica 14/2022, que suprimía el delito de sedición, y la ley orgánica 1/2024 de amnistía.

Sin embargo, el Tribunal Supremo, bajo el juez instructor Pablo Llarena, mantiene las órdenes de detención contra Puigdemont y los exconsellers Lluís Puig y Toni Comín, torpedeando la aplicación de ambas leyes. La previsión actual apunta a primavera de 2026 como el momento en que podría producirse su regreso, coincidiendo con el periodo equivalente a la condena por malversación agravada que se le imputa.

Para el PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez, junto al catalán Salvador Illa, el regreso de Puigdemont representa un hito político de 2026. Por el contrario, PP y Vox exigen su detención y podrían intentar revertir la amnistía si llegaran al poder, aunque los beneficios ya aplicados no se podrían eliminar.

Recorrido judicial clave

  • Tribunal Constitucional (TC): continuará deliberando sobre la aplicación de la amnistía y la malversación del 1-O. Sus resoluciones podrían esperar la opinión del TJUE.
  • Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE): se espera sentencia entre abril y mayo de 2026 tras las conclusiones del abogado general en noviembre de 2025, estableciendo si la ley de amnistía respeta el derecho europeo.
  • Inmunidad en el Parlamento Europeo: el TJUE resolverá en febrero de 2026 la situación de Puigdemont, Comín y Clara Ponsatí, afectando precedentes sobre la amnistía y exilio político.

En resumen, la conjunción de estas decisiones judiciales será determinante para que Puigdemont pueda volver de manera segura y sin riesgo de detención.

Encuestas municipales de Barcelona: Junts pierde fuelle

El último barómetro municipal de Barcelona, realizado entre el 18 y 25 de noviembre con 803 entrevistas, refleja un escenario crítico para Junts:

  1. PSC: 12,1% (líder en intención de voto)
  2. ERC: 7,8% (segunda fuerza)
  3. Barcelona en Comú: 6,9%
  4. Aliança Catalana: 3,9% (supera a Junts)
  5. Junts per Catalunya: 3,4%
  6. PP: 2,4%
  7. CUP: 2,3%
  8. Vox: 2,1%

El descalabro de Junts es significativo: en las municipales de 2023, Xavier Trias logró el 13,5% y Junts era la primera fuerza. Ahora, Aliança Catalana, liderada por Sílvia Orriols, irrumpe con fuerza, captando votantes contrarios a la independencia y reflejando la pérdida de fidelidad electoral del partido de Puigdemont.

Encuestas del Parlament: el panorama autonómico también preocupa a Junts

Según el barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), que simula elecciones al Parlament:

  • PSC: 38-40 escaños (mantiene liderazgo)
  • ERC: 22-23 escaños (sube al segundo lugar)
  • Junts per Catalunya: 15-16 escaños (gran pérdida)
  • Aliança Catalana: empata con Junts en escaños
  • PP: 12-13 escaños
  • Comunes: 6 escaños
  • CUP: 3-4 escaños
  • Vox: quinta fuerza

El CEO refleja que el 55% de antiguos votantes de Junts cambiaría su voto, y 21% podría pasarse a Aliança Catalana, evidenciando un debilitamiento histórico del partido de Puigdemont. Este panorama político debilita su influencia y condiciona su posible regreso a Cataluña.

Balance y previsiones para 2026

  • Judicial: el TJUE y el TC decidirán la amnistía y la aplicación de la ley de exiliados.
  • Político: Junts per Catalunya llega debilitado tanto en Barcelona como a nivel autonómico, mientras que PSC y ERC consolidan posiciones.
  • Electoral: Aliança Catalana emerge como nuevo competidor, captando electorado crítico con Puigdemont.
  • Retorno: si las decisiones judiciales son favorables, la primavera de 2026 podría marcar el regreso del expresident, aunque en un contexto mucho más débil electoral y políticamente.

En conclusión, 2026 será un año decisivo: el regreso de Puigdemont es posible, pero condicionado por la justicia y un partido debilitado en las urnas, que ya no conserva el mismo apoyo que en 2019.

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