Agricultura recupera 120 hectáreas de pastos de montaña con quemas controladas en Catalunya

Hasta el momento, las actuaciones se han llevado a cabo en Alt Urgell, Pallars Sobirà, Osona, Alta Ribagorça, Cerdanya y Ripollès,

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Cremes controlades 3
Se han quemas controladas en la montaña para pastos del ganado/ Foto cedida Generalitat

 

El Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació de la Generalitat de Catalunya ha recuperado alrededor de 120 hectáreas de pastos de montaña mediante quemas controladas durante la actual campaña de invierno. Estas actuaciones, dirigidas por el Grup Especial de Prevenció d’Incendis Forestals (GEPIF), tienen como objetivo facilitar el acceso del ganado a zonas de pastoreo y reducir el riesgo de incendios forestales.

Las quemas se realizan principalmente durante los meses de invierno, cuando las condiciones meteorológicas permiten trabajar con mayor seguridad. En la actual temporada, las intervenciones comenzaron antes de finalizar 2025, aunque posteriormente se produjo una pausa temporal debido a la acumulación de nieve en varias comarcas pirenaicas.

Hasta el momento, las actuaciones se han llevado a cabo en Alt Urgell, Pallars Sobirà, Osona, Alta Ribagorça, Cerdanya y Ripollès, territorios donde la recuperación de pastos resulta especialmente relevante para la actividad ganadera de montaña.

Actuaciones repartidas por varias comarcas

Desde el inicio del año, el GEPIF ha ejecutado siete quemas controladas que han permitido intervenir en 95 hectáreas situadas en Alt Urgell, Pallars Sobirà y Osona. A estas actuaciones se suman las realizadas en noviembre y diciembre de 2025, cuando se inició la campaña de forma anticipada.

En total, durante la temporada actual se han efectuado 13 quemas controladas que han permitido recuperar unas 120 hectáreas de terreno.

El Departament prevé ampliar estas actuaciones si las condiciones meteorológicas lo permiten. En ese caso, se podrían ejecutar otras 13 quemas adicionales, previstas en diferentes puntos del territorio: dos en el Ripollès, una en el Pallars Jussà, tres en la Alta Ribagorça, dos en el Alt Urgell y cinco más en el Pallars Sobirà.

Las quemas se planifican cuidadosamente y solo se realizan cuando el viento es débil, la humedad de la vegetación es adecuada y no existe una acumulación significativa de nieve. Estas condiciones permiten garantizar que el fuego permanezca controlado y cumpla los objetivos previstos.

Recuperar pastos y reducir el riesgo de incendios

El programa de quemas controladas se desarrolla a través de la Direcció General de Boscos y la empresa pública Forestal Catalana, que coordinan las intervenciones junto con los equipos especializados del GEPIF.

Este tipo de actuaciones persigue renovar la vegetación de las zonas de montaña, favoreciendo la aparición de pastos más tiernos y accesibles para el ganado. Al mismo tiempo, la eliminación de vegetación seca acumulada reduce la intensidad potencial de los incendios forestales que puedan producirse en el futuro.

En muchos casos, las quemas se realizan a petición de ganaderos, ayuntamientos o gestores de espacios naturales protegidos, que solicitan estas intervenciones para mejorar el aprovechamiento pastoral o para gestionar determinados hábitats.

El uso controlado del fuego se considera una herramienta tradicional de gestión del territorio en ecosistemas mediterráneos. Aplicado de forma planificada, permite diversificar el paisaje y mantener mosaicos de bosque y zonas abiertas, lo que contribuye a mejorar la biodiversidad y a limitar la propagación de incendios.

Actuaciones extraordinarias tras el temporal de enero

Además de las quemas destinadas a la recuperación de pastos, el GEPIF ha realizado recientemente una intervención excepcional en la Gola del Ter, en el litoral del Baix Empordà.

En esa zona se procedió a la quema de restos vegetales y residuos acumulados tras el temporal del 20 de enero, que arrastró grandes cantidades de material hasta la desembocadura del río y la playa de la Fonollera, en l’Estartit.

Algunas de las acumulaciones alcanzaban hasta cinco metros de anchura, tres metros de altura y más de 100 metros de longitud. La operación se llevó a cabo en coordinación con el Parc Natural del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter, con el objetivo de retirar los restos de forma segura y evitar riesgos ambientales o de incendio.

El Departament de Agricultura prevé continuar con este programa de quemas controladas durante las próximas semanas, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, como parte de las estrategias de gestión forestal preventiva en las comarcas de montaña de Catalunya.

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