Romero marca la fecha límite en la aprobación de los Presupuestos "para no sufrir"
La consellera de Economía advierte que el retraso en la validación parlamentaria dificulta la ejecución de las ayudas y confirma que el nuevo decreto frente a la crisis de Irán no incluirá medidas de vivienda
La consellera de Economía de la Generalitat, Alícia Romero, ha trazado esta mañana una hoja de ruta clara para la estabilidad del país: las nuevas cuentas catalanas deberían estar aprobadas, de forma ideal, entre finales de abril y el mes de mayo.
Según ha explicado Romero en una entrevista en Ser Catalunya, el factor tiempo es el mayor enemigo de la eficacia administrativa. Si los presupuestos logran el visto bueno del Parlament antes de la festividad de Sant Joan, el Govern dispondría del margen necesario para ejecutar las partidas de inversión; de lo contrario, cuanto más se demore el proceso, más difícil será que ese dinero llegue realmente a la ciudadanía y a los sectores productivos antes de que acabe el año.
Un decreto marcado por la austeridad preventiva
Este miércoles, el Govern presentará un decreto ley destinado a mitigar el impacto económico derivado del conflicto en Irán. Sin embargo, la propia consellera ha admitido que la falta de unos presupuestos actualizados limita la ambición de esta medida.
El nuevo paquete de ayudas pivotará sobre tres pilares fundamentales:
- Soporte al tejido empresarial y económico.
- Ayudas directas a las familias más vulnerables.
- Impulso decidido a las energías renovables.
A pesar de la urgencia social, Romero ha confirmado que este decreto no incluirá medidas en materia de vivienda, un área que queda a la espera de una mayor disponibilidad presupuestaria para ser abordada con profundidad.
El debate fiscal: IRPF y modelo de financiación
En el plano de los impuestos, la consellera se ha mostrado firme frente a las peticiones de rebajas fiscales de la oposición. Romero ha descartado reducir el tramo autonómico del IRPF, una propuesta liderada por el PP catalán, argumentando que el ahorro real para las familias sería insignificante —entre 5 y 10 euros anuales— mientras que las arcas públicas perderían unos 30 millones de euros en recaudación. "Ese dinero podría destinarse, por ejemplo, a ayudas directas al sector pesquero", ha defendido.
Por otro lado, la titular de Economía ha dado por segura la delegación de la recaudación del IRPF a Catalunya. Para Romero, este traspaso era una condición indispensable de ERC para desencallar la negociación, una salida necesaria ante lo que ha calificado como un "callejón sin salida" político.
4.700 millones en juego
Respecto al futuro modelo de financiación, la consellera ha recordado que Catalunya está a la espera de recibir 4.700 millones de euros adicionales. Aunque todavía no hay una fecha cerrada para la próxima reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), será en ese foro donde se debatan las modificaciones legislativas necesarias para que este incremento de recursos sea una realidad.
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