ERC se desmarca del órdago de Rufián para unir a la izquierda: crisis en las filas republicanas
El acto del portavoz republicano con Irene Montero reabre el debate sobre la unidad progresista y evidencia profundas divisiones estratégicas
El intento del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, de reactivar una confluencia de la izquierda alternativa en el Estado ha generado una respuesta desigual y, en muchos casos, fría dentro del propio espacio político. La dirección de Esquerra Republicana se ha distanciado de su propuesta, mientras distintas formaciones han reaccionado con cautela o directamente con escepticismo ante el acto celebrado junto a la exministra de Igualdad, Irene Montero.
ERC marca distancias y reivindica su estrategia nacional
La cúpula de Esquerra ha reiterado que su prioridad no es liderar la reorganización de la izquierda española, sino centrarse en su proyecto político en Cataluña. Desde la dirección del partido insisten en que su papel no pasa por resolver las tensiones internas del espacio progresista estatal.
El vicesecretario general de comunicación de ERC, Isaac Albert, ha defendido que la formación es “izquierda nacional de Cataluña” y ha subrayado que su objetivo es impulsar transformaciones desde su propio ámbito político. En este sentido, ha rechazado asumir el liderazgo de una posible reordenación del espacio estatal y ha apostado por alianzas con fuerzas soberanistas o de ámbito territorial, como Bildu, BNG o Compromís.
Rufián pide unidad y alerta del riesgo electoral
En el acto celebrado este jueves junto a Irene Montero, Rufián defendió que la izquierda alternativa debe coordinarse para evitar la fragmentación electoral. El dirigente republicano pidió a su partido que impulse un liderazgo en ese proceso y alertó de que la división puede tener consecuencias políticas graves en futuras citas electorales.
En esa línea, advirtió de que la falta de unidad puede debilitar al espacio progresista frente al avance de la extrema derecha, una reflexión que generó reacciones encontradas dentro y fuera de su formación.
Reacciones dispares en Sumar, IU y Podemos
El resto de actores de la izquierda ha respondido con posiciones diversas. Desde IU han evitado valorar el encuentro, mientras que los Comuns han puesto el foco en la rápida y contundente reacción de la dirección de ERC para frenar cualquier interpretación de alineamiento con la propuesta de Rufián.
En el espacio de Sumar, la lectura oficial ha sido más conciliadora. Su dirección considera que cualquier diálogo entre fuerzas de izquierda puede contribuir a un futuro acercamiento, aunque evita posicionarse sobre quién debe liderar ese proceso.
La vicepresidenta Yolanda Díaz ha restado importancia al debate sobre liderazgos y ha señalado que su prioridad es que exista diálogo entre las distintas formaciones del espacio progresista, sin entrar en disputas internas.
Podemos abre la puerta al diálogo, pero sin concreciones
Irene Montero defendió durante el acto la necesidad de explorar fórmulas de coordinación entre fuerzas de izquierda, aunque evitó concretar pasos políticos inmediatos. En paralelo, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, mantuvo un encuentro informal con un representante de ERC en un gesto de cortesía tras el evento.
IU y el discurso de las confluencias territoriales
Desde Izquierda Unida, su coordinador federal, Antonio Maíllo, ha evitado pronunciarse sobre el acto y ha puesto en valor las experiencias de unidad ya consolidadas en el ámbito autonómico, como la coalición Por Andalucía, que integra a varias fuerzas del espacio progresista.
Más Madrid y las críticas a la estrategia de Podemos
En el entorno de Más Madrid, las reacciones han sido más críticas. Aunque la dirección ha optado en su mayoría por el silencio, algunos dirigentes han cuestionado la capacidad de Podemos para liderar una reagrupación del espacio tras sus últimos resultados electorales en algunas comunidades.
Compromís y Més per Mallorca reivindican el papel territorial
Desde Compromís se ha mostrado sintonía con la idea de agrupar fuerzas progresistas, especialmente en torno a proyectos de arraigo territorial que ya funcionan en sus respectivos ámbitos. En una línea similar, Més per Mallorca ha defendido una fórmula de cooperación basada en el respeto a la autonomía de cada organización.
Pablo Iglesias defiende la “foto” del encuentro
El exvicepresidente Pablo Iglesias ha valorado el acto entre Rufián y Montero como un gesto políticamente relevante, destacando el simbolismo de su aparición conjunta como señal de posible acercamiento entre sensibilidades del espacio progresista.
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