Sirera exige dotar a la Guardia Urbana de Barcelona con pistolas táser y acusa al gobierno local de inseguridad
El dirigente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona reclama más medios policiales, critica la gestión de Collboni y alerta de un incremento de delitos que considera “inasumible” en la ciudad
El debate sobre la seguridad urbana en Barcelona se intensifica tras una nueva propuesta del principal grupo municipal del Partido Popular, que pone el foco en el equipamiento de la policía local y en el modelo de gestión de la ciudad.
La intervención de Daniel Sirera en una jornada política en Madrid reabre la discusión sobre los recursos de la Guardia Urbana y sobre la estrategia de seguridad en una de las principales capitales de Europa.
Una petición directa para reforzar el equipamiento policial
El presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona solicita que todas las patrullas de la Guardia Urbana dispongan de pistolas táser. Sirera defiende que bloquear esta medida supone una decisión que califica de irresponsable y la vincula a una visión ideológica de la seguridad.
El dirigente popular sostiene que estos dispositivos cumplen una doble función: protección de los agentes y capacidad disuasoria en situaciones de riesgo. En este sentido, afirma que su implantación debería formar parte de un refuerzo general de los medios policiales en la ciudad.
Críticas al modelo de gestión de la ciudad
Durante su intervención en una jornada del PP de Madrid sobre seguridad, Sirera describe la situación de Barcelona como un ejemplo de “descontrol, permisividad y fracaso político”, responsabilizando directamente al alcalde Jaume Collboni.
El líder popular sostiene que determinadas políticas han debilitado, según su criterio, el principio de autoridad en la ciudad y han generado un entorno que considera menos seguro para los ciudadanos.
Cifras de criminalidad en el centro del debate
Sirera expone una serie de datos que califica como “inasumibles para cualquier gran ciudad europea”. Entre las cifras que menciona se encuentran 464 delitos diarios, 281 robos y hurtos al día, 4 agresiones sexuales diarias y 1 violación diaria.
También señala la existencia de 36 edificios municipales okupados y la retirada de 250.000 jeringuillas en los últimos cinco años. Estos datos se utilizan como base argumental para reforzar su diagnóstico sobre la situación de la seguridad en la ciudad.
Una crítica al enfoque político en materia de seguridad
El dirigente del PP afirma que durante años se han aplicado políticas que, a su juicio, han priorizado al okupa frente al propietario y al delincuente frente al agente de la autoridad. Esta visión, según sostiene, ha contribuido al deterioro del orden público en Barcelona.
En este contexto, Sirera reclama un cambio de orientación en la estrategia de seguridad urbana, con un refuerzo del respaldo institucional a los cuerpos policiales.
Más coordinación y presencia policial
La propuesta del dirigente popular incluye un incremento de efectivos policiales, una mejora de los recursos materiales y una mayor protección para los agentes. También plantea una coordinación más estrecha entre la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra, con intercambio de información y actuación conjunta.
Asimismo, propone la implementación de un plan urgente que contemple más presencia policial en los barrios, ampliación de la videovigilancia y una mejor coordinación entre todos los cuerpos de seguridad implicados.
Un debate abierto sobre seguridad urbana en Catalunya
La propuesta de Sirera sitúa de nuevo la seguridad ciudadana en el centro del debate político en Catalunya, especialmente en Barcelona, donde la gestión del orden público continúa siendo uno de los principales ejes de discusión institucional.
El planteamiento del PP abre una nueva fase de confrontación política sobre el modelo de seguridad urbana y el papel de la policía local en la capital catalana.
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