Así es Juan Francisco Pérez Llorca: el sucesor de Carlos Mazón y negociador con Vox en Valencia

En el PP han elegido a Llorca por ser el perfil mejor posiconadpo para negociar con la ultraderecha

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Perez Llorca
¿Quién es Juan Francisco Pérez Llorca? El elegido para suceder a Mazón Foto: EP

 

Hasta hace pocos años, el nombre de Juan Francisco Pérez Llorca no trascendía del ámbito municipal de Finestrat, en la Marina Baixa. Era conocido sobre todo como alcalde de este municipio alicantino, cargo que ocupa desde 2015. Hoy la dirección nacional del Partido Popular lo ha designado como candidato para la investidura en la Generalitat Valenciana, situándolo de golpe en el primer plano político autonómico.

 

 

Nacido en 1976, Pérez Llorca empezó en política desde abajo: primero como concejal y, más tarde, como alcalde. Su trayectoria se ha centrado siempre en la gestión local. Durante sus mandatos en Finestrat ha logrado mayorías absolutas consecutivas, algo poco habitual en un contexto político marcado por la fragmentación. Su administración ha priorizado la estabilidad presupuestaria, el desarrollo urbanístico planificado y el impulso del turismo como motor económico. Ese trabajo le generó visibilidad interna en el PP.

La gestión municipal fue su plataforma de ascenso dentro de la estructura autonómica del partido. Sin lecturas épicas ni discursos mesiánicos: resultados en su localidad, disciplina interna y perfil de organización. Ese es el Pérez Llorca que ahora se proyecta hacia la Presidencia de la Generalitat.

El ascenso interno: de alcalde a estratega autonómico

No fue la proyección mediática lo que lo llevó a València, sino su papel dentro del engranaje del partido. En 2023, Carlos Mazón lo incorporó a su círculo de máxima confianza nombrándolo secretario general del PPCV, convirtiéndolo en su número dos en la estructura autonómica. Desde ese momento, Pérez Llorca dejó de ser solo un alcalde exitoso: se transformó en un operador político.

En Les Corts, además de diputado, asumió el cargo de síndic del grupo popular, el portavoz parlamentario. Allí se ganó una reputación clave: político calmado, perfil técnico, firme cuando toca y capaz de negociar incluso cuando el contexto es áspero.

Pérez Llorca fue quien se sentó con Vox, desmenuzó propuestas y alineó acuerdos, tanto los presupuestarios como los que hicieron posible la investidura de Mazón en 2023.

Los motivos de la elección de Feijóo

En Génova necesitaban alguien con tres características muy concretas para no tener que ir a elecciones y mantener el manod de la Comunitat Valenciana:

  • Ser diputado autonómico —imprescindible para poder aspirar a la presidencia.
  • Garantizar continuidad y estabilidad sin abrir nuevas batallas internas.
  • Saber negociar con Vox, sin que eso genere conflicto dentro del PP.

 

El perfil encaja exactamente con lo que representa la figura de Pérez Llorca. No es un candidato de fuegos artificiales ni especialmente mediátic. Probablemente María José Catalá gustaba más al píblico, pero Llorca es un hombre de partido. De estructura. De resultados silenciosos y con el que se ven con más opciones de sacar rédito de los acuerdos con Vox.

Una incógnita con potencial

Dentro del PP valenciano ya hay quien plantea que, aunque nace como opción de transición, podría acabar consolidándose. Tiene experiencia ejecutiva, organización interna detrás y un discurso de moderación que atrapa al votante de centro.

Su desafío, a partir de ahora, será otro: dejar de ser el negociador en la sombra y construir su propia marca política. El partido ya ha apostado por él. Toca comprobar si podrá convencer también a la ciudadanía.

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