Junts echa un capote al Estado y bloquea la abolición del cierre de las centrales nucleares

El Ejecutivo ya contempla un sistema para ampliar, bajo petición de las propiedades, los plazos de cierre

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Archivo - Vista de la central nuclear de Ascó, en Tarragona.
Junts se abstiene y bloquea la abolición del calendario de cierre de nucleares Foto: EP

 

El Pleno del Congreso rechazó este jueves la enmienda del PP que buscaba eliminar los cierres de las centrales nucleares de Almaraz, Cofrentes y Ascó I, gracias a la decisión de Junts de abstenerse. La formación independentista de Carles Puigdemont actuó como clave para que la mayoría de la investidura salvara la votación, evitando que la propuesta de los populares saliera adelante.

La enmienda, introducida en el Senado dentro de la Ley de Movilidad Sostenible, obtuvo 171 votos a favor —PP y Vox— frente a 172 en contra del resto de grupos parlamentarios, con 7 abstenciones de Junts. Esta estrategia demuestra cómo la formación catalana ejerce influencia decisiva en votaciones sensibles, sin asumir protagonismo directo.

Junts de nuevo, junto al Gobierno

La abstención de Junts no implica que los cierres estén definitivamente asegurados, sino que permite al Ejecutivo, liderado por el PSOE, mantener el control del calendario nuclear. El Gobierno impulsa una fórmula que permite, con 18 meses de antelación, que las empresas propietarias de las centrales soliciten ampliar su actividad, siempre garantizando la seguridad radiológica, sin costes adicionales para consumidores ni contribuyentes y asegurando la conveniencia para el suministro eléctrico.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, apeló a la responsabilidad de los grupos, advirtiendo que aprobar la enmienda del PP supondría prolongar la vida de las nucleares sin informe técnico del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), un riesgo que el Ejecutivo quiere evitar.

Ascó I y el futuro de las nucleares

En concreto, la central de Ascó I, cuyo cierre está previsto para 2030, podría ver modificada su hoja de ruta si la empresa solicita formalmente una ampliación dentro del marco de seguridad del Gobierno. La propuesta ha generado fricciones entre PSOE y Sumar, que se mantiene radicalmente en contra de la energía nuclear. Por otro lado, de haber sido aprobada la enmineda del PP, no hubiera requerido de esa oetición formal.

Así pues, Junts ha decidido actuar con prudencia y estrategia, otorgando un balón de oxígeno al Gobierno en un tema polémico, mientras mantiene abiertas sus opciones políticas y sin asumir riesgos directos, dejando claro que su abstención no implica un cambio definitivo en la política nuclear española.

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