De la cúpula del poder a la prisión: la meteórica subida y estrepitosa caída de José Luis Ábalos
El exministro y ex secretario de Organización del PSOE, mano derecha de Pedro Sánchez, ingresa en prisión provisional acusado de liderar una presunta trama de corrupción
José Luis Ábalos Meco, exministro de Fomento y ex secretario de Organización del PSOE, ha pasado de ocupar uno de los puestos de mayor influencia política en España a ingresar en prisión provisional por orden del Tribunal Supremo en el marco del 'caso Koldo'. Durante casi una década, Ábalos fue una figura central en el PSOE, primero como mano derecha de Pedro Sánchez desde 2017 y luego en un declive progresivo que comenzó con su abrupta salida del Gobierno en 2021 y culminó con su expulsión del Grupo Socialista en 2024 tras la detención de su asistente Koldo García.
Nacido en Torrente, Valencia, hace casi 66 años e hijo del torero Heliodoro Ábalos, 'Carbonerito', José Luis Ábalos desarrolló una carrera política que arrancó en el PSPV valenciano y escaló al ámbito nacional en 2016, cuando se encargó de recoger los avales para la candidatura de Pedro Sánchez en su vuelta a la Secretaría General del PSOE. Fue jefe de campaña, acompañando a Sánchez en viajes por carretera, y tras la victoria en las primarias, fue recompensado con el cargo de secretario de Organización, convirtiéndose en el número tres del partido.
Su ascenso continuó con la presentación de la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018 y su posterior nombramiento como ministro de Fomento, cargo desde el que gestionó inversiones y obras públicas clave. Durante años, Ábalos formó parte del reducido círculo de confianza de Sánchez tanto en el partido como en el Gobierno.
Sin embargo, en julio de 2021 fue cesado de forma inesperada, y aunque se mantuvo en el Congreso y en las listas del PSOE, su influencia disminuyó. La detención de Koldo García en febrero de 2024 precipitó su caída: la dirección del PSOE le pidió dimitir, pero su negativa llevó a su expulsión al Grupo Mixto.
La investigación judicial avanzó hasta que el Congreso concedió el suplicatorio al Tribunal Supremo, y meses después la Fiscalía Anticorrupción le situó como presunto jefe de la trama de mascarillas que también involucra a Koldo García y al empresario Víctor de Aldama, solicitando 24 años de cárcel y su ingreso inmediato en prisión provisional. La meteórica ascensión y dramática caída de Ábalos marca un episodio sin precedentes en la política española reciente.
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