España se planta ante Trump: por qué subir el gasto en defensa al 5% sería imposible
Albares asegura que con un 2,1% de gasto España cumple con sus obligaciones
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido que España es “un aliado completamente fiable” de la OTAN y que el 2,1% del PIB destinado a defensa cumple con las capacidades que exige la Alianza Atlántica.
Estas declaraciones se producen tras las nuevas críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, durante la 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, donde volvió a cuestionar la baja inversión española en defensa: “Todos los países, excepto España, aumentaron al 5%. No sé por qué, pero puedo hablar con España. Tendré que hablar con ellos”, dijo Trump, refiriéndose al acuerdo alcanzado en la cumbre de la OTAN en La Haya, que establecía un incremento del gasto militar de los aliados hasta el 5% del PIB para 2035.
El ministro Albares aclaró que España considera suficiente el 2,1% del PIB, cifra que permite desplegar casi 3.000 soldados en Europa del Este, mantener aviones en el Báltico y barcos en el Mar Negro, garantizando su contribución a la seguridad internacional. “Nuestro compromiso con aportar las capacidades que nos requiere la OTAN está fuera de toda duda”, subrayó.
España, según Albares, está dispuesta a dialogar con cualquier aliado de la OTAN, incluyendo Estados Unidos, aunque actualmente no hay reuniones previstas.
Estudio de CaixaBank Research sobre la OTAN y gasto en defensa
Según un análisis de CaixaBank Research, el objetivo del 5% del PIB es parte de un plan estratégico de la OTAN para 2035 que se divide en:
- 3,5% del PIB para necesidades esenciales de defensa, como equipamiento y personal, incluyendo movilización rápida ante amenazas.
- 1,5% del PIB para proteger infraestructuras críticas, aumentar la resiliencia civil y digital, fomentar la innovación y fortalecer la base industrial.
El estudio destaca que los compromisos de gasto de la OTAN buscan aumentar la potencia disuasoria de sus miembros en un mundo geopolíticamente más polarizado, donde países como China, India y Rusia han incrementado su participación en gasto militar global (superando el 20% del total).
No obstante, el estudio señala que España no está obligada a alcanzar el 5% del PIB bajo las condiciones actuales, ya que no participa directamente en conflictos bélicos, y que su gasto del 2% es suficiente para cubrir sus responsabilidades dentro de la Alianza. Además, elevar el gasto al 5% tendría un impacto fiscal muy elevado, afectando a la deuda pública y a otros sectores clave como sanidad, educación y pensiones.
La posición española
Durante la cumbre de la OTAN de este 2025, España ratificó formalmente el nuevo objetivo del 5% del PIB, pero dejó claro que no piensa alcanzarlo. En 2024, España dedicó apenas 1,24% de su PIB a defensa, con un presupuesto de 19.723 millones de euros, muy por debajo de lo pactado y de la media de la OTAN (2,7%).
Alcanzar el 5% del PIB supondría triplicar el gasto actual, es decir, añadir unos 60.000 millones de euros anuales, lo que obligaría a recortar recursos de otros sectores claves para la economía del país.
Desde el punto de vista estratégico, España prefiere invertir eficientemente, destinando más del 20% del gasto total en defensa a armamento, garantizando que los recursos disponibles contribuyan de manera efectiva a las operaciones internacionales y a la seguridad europea, en lugar de inflar cifras sin planificación.
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