Garriga describe una nueva etapa con el PP y niega tensiones internas en Vox
El dirigente expone una estrategia renovada en los contactos para formar ejecutivos autonómicos mientras rechaza las críticas internas y señala presiones externas en el escenario político.
El desarrollo de los acuerdos entre formaciones conservadoras entra en un momento clave, con cambios en los equipos negociadores y un cruce de reproches que evidencia la complejidad del tablero político en varias comunidades.
Una negociación en evolución
El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, asegura que se abre una “nueva fase” en las conversaciones con el Partido Popular para la formación de gobiernos autonómicos en Extremadura, Aragón y Castilla-La Mancha. Esta etapa incorpora a portavoces nacionales sectoriales con el objetivo de abordar de forma específica las distintas medidas políticas.
Garriga explica que este cambio pretende dar mayor profundidad técnica a unas negociaciones que define como complejas, pero que, según indica, avanzan con mayor fluidez que en meses anteriores.
Críticas al liderazgo del PP
Durante su intervención, el también líder de Vox en Catalunya reclama al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que facilite el proceso y evite interferencias. En este sentido, afirma: “Confío en que el PP, en concreto el señor Feijóo, no siga poniendo palos en las ruedas en las negociaciones y deje a los líderes regionales del PP seguir en esa interlocución que estamos teniendo muy fluida, mucho mejor que hace unos meses”.
Asimismo, sostiene que el dirigente popular está “más preocupado” por la posición del PP europeo en Bruselas que por las necesidades internas, y defiende que los acuerdos de coalición dependerán de que los populares renuncien a determinadas políticas que, a su juicio, comparten con el PSOE.
Rechazo a acusaciones de bloqueo
El dirigente insiste en que su formación no está obstaculizando los pactos y responde con contundencia a las críticas del PP: “Estamos construyendo una negociación muy compleja, somos conscientes. Pero lo que quiero dejar muy claro es que Vox no está bloqueando absolutamente nada, que deje de mentir el PP”.
Además, señala que establecerán plazos para avanzar en los acuerdos, aunque evita concretar fechas, y subraya la importancia de contar con presupuestos aprobados en tiempo.
En el caso de Extremadura, apunta que las conversaciones “están avanzando a buen ritmo” y mantiene que existe margen para cerrar un acuerdo programático durante el mes de abril, con el objetivo de evitar una repetición electoral.
Negación de crisis interna
Garriga rechaza de forma tajante la existencia de divisiones dentro del partido pese a las críticas de antiguos dirigentes como Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith. En su opinión, no hay “crisis interna” y considera que las voces críticas podrían terminar integrándose en el Partido Popular.
En este sentido, afirma: “No tengo ninguna duda. No sería sorprendente, entraría dentro de lo previsible”, al ser preguntado por esa posibilidad.
También atribuye las críticas a un intento coordinado de desestabilización: “Ese intento de desestabilización a Vox está siendo liderado, sin ninguna duda, por el PP, por el PSOE, por las patronales, por los sindicatos y por algunos medios de comunicación al servicio del PP y del PSOE”.
Unidad de discurso y disciplina interna
El dirigente defiende que Vox mantiene una coherencia interna que, según sostiene, no se da en otras formaciones. “Es un proyecto nacional en el que todos los líderes o portavoces regionales dicen lo mismo independientemente del lugar en el que estén”, afirma, en contraste con el PP.
Asimismo, respalda las decisiones disciplinarias adoptadas recientemente dentro del partido y advierte que no se tolerarán acusaciones sin fundamento: “Lo que no vamos a tolerar es que se calumnie, se injurie y se digan mentiras sobre cosas que hace 4 días esas mismas personas votaban a favor en los órganos internos del partido”.
Posicionamiento internacional
En el ámbito exterior, Garriga rechaza la vinculación entre Vox y Estados Unidos, calificándola de interesada: “la asociación Estados Unidos-Vox es falsa, es un relato creado e interesado por el Gobierno de España”.
Sobre los conflictos internacionales, señala que su formación apuesta por la prudencia y por evitar que estas situaciones afecten a la ciudadanía española. También acusa al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de utilizar estos escenarios para desviar la atención de la política interna.
En relación con el estilo político del presidente estadounidense, concluye que “cada uno tiene sus formas de hacer política”, subrayando que Vox no actúa como portavoz de Estados Unidos ni de Donald Trump.
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