Indignación en Trinitat Vella por la retirada del servicio de pediatría: "Nos parece que pone en riesgo la vida de los niños"
La falta de pediatras obliga a trasladar la atención al CAP de Casernes, generando malestar por la distancia y el temor a la saturación entre los vecinos de este barrio barcelonés
Las Asociaciones de Vecinos del Barrio de Trinitat Vella ha manifestado su profunda indignación y preocupación ante la decisión del CAP y del Instituto Catalán de la Salud (ICS) de retirar el servicio de pediatría del CAP de Sant Andreu. Los vecinos alertan de que esta medida "creemos que pone en riesgo la vida de los niños y niñas del barrio".
La decisión se enmarca en la grave escasez de profesionales pediatras en Catalunya. Tras la baja y jubilación de las tres pediatras que atendían el CAP de Trinitat Vella, no se ha podido reponer el personal, lo que ha llevado al traslado de este servicio al CAP de Casernes en lo que desde el Departamento de Sanidad de la Generalitat "es una prueba estival de dos meses" . Una decisión que no gusta nada en el barrio, ya que, como aseguran, "lo que se va no vuelve".
Fuerte malestar en el barrio
Los vecinos de este barrio barcelonés han mostrado su gran descontento por una decisión que, según ellos, pone la ciudad "camino del Tercer Mundo". Así lo expresaron mediante una movilización a las puertas del CAP de Trinitat Vella, donde han mostrado su importante malestar por lo que consideran un paso atrás en materia de derechos de los ciudadanos.
La visita al pediatra se complicará
Más allá del sentimiento de abandono que tienen los vecinos del barrio de Sant Andreu por la retirada de los servicios de pediatría del CAP del barrio durante dos meses inicialmente, también deberán buscar la forma de llegar con facilidad a la nueva ubicación: el CAP de Casernes. Un nuevo centro en el que ahora se van a concentrar muchas más personas de lo previsto.
Por otro lado, cabe destacar que la distancia puede jugar un papel muy importante. Los centros están separados por 1,2 km, una distancia asumible en coche, pero que complica el desplazamiento de aquellas familias que no disponen de vehículo propio, obligándolas a utilizar transporte público o servicios como el taxi para llegar con rapidez al CAP. Ya que, en caso de querer ir a pie, el trayecto se tardarían en hacer cerca de 17 minutos, como mínimo, según el cálculo hecho por ChatGPT en Google Maps.
Esta situación ha puesto en pie de guerra al barrio, que en palabras de las Asociaciones de Vecinos de Trinitat Vella: "pone en peligro la vida de los niños de Trinitat Vella" y denuncian que no les han ofrecido ninguna alternativa que desplazarse hasta el CAP de Casernes.
En Catalunya escasean los profesionales sanitarios
Hace unos días, en Catalunya Press, ya nos hicimos eco de la grave falta de profesionales médicos en el sistema público. En concreto, en lo que respecta a enfermeros y enfermeras, se estima que faltan más de 14.000 profesionales. Sin embargo, no son los únicos. La falta de pediatras es un problema que está causando auténticos estragos en el estado del bienestar, y limita el acceso de los más pequeños a una atención médica de calidad y de proximidad.
En este sentido, tal y como ha confirmado G. Gómez a Catalunyapress desde la administración de Barcelona admiten que la falta de profesionales está siendo un problema a la hora de mantener los servicios, en este caso, de pediatría. Lo que ha provocado que, ante la imposibilidad de cubrir las vacantes que dejan las profesionales pediátricas del CAP de Trinitat Vella, se haya decidido que lo mejor es trasladar el servicio a Casernes.
Las promesas de la Administración no convencen
Tal y como ha confirmado G. Gómez a Catalunya Press, desde la administración consideran que trasladar los servicios a Casernes es la mejor decisión posible. No solo para cubrir la falta de profesionales en el CAP de Trinitat Vella, sino que también se hace para ofrecer un mejor servicio con una mayor cantidad de profesionales y con muchos más recursos a su disposición.
Además, aseguran que se trata de una "prueba piloto" que va a comenzar este mes de julio y se va a alargar hasta el final de septiembre. Dos meses que servirán para analizar y entender si se trata de una buena decisión, la de trasladar los servicios pediátricos de 1.900 niños y niñas hasta Casernes.
Sin embargo, esta temporalidad no convence a los vecinos, quienes expresan su escepticismo sobre la validez de una valoración realizada en los meses de verano, justo cuando hay menos gente en el barrio. Además, los vecinos creen que el CAP de Casernes se verá saturado, lo que repercutirá negativamente en la calidad de un servicio que les han prometido que "va a ser mucho mejor".
En respuesta a la posible saturación, G. Gomez lo ha descartado y ha apuntado que los datos del verano pueden ser válidos, ya que la falta de vecinos se ve correspondida con la ausencia de profesionales que tienen vacaciones.
1.900 niños y niñas y 0 pediatras
A pesar de que no hay una legislación al respecto, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) recomienda un pediatra por cada 1.000 a 1.200 niños. Una norma que no se cumple de ninguna forma en Trinitat Vella, donde, según los últimos estudios, hay un total de 1.900 niños y niñas, que no tienen ni un solo pediatra a su disposición.
Una situación que ha acabado poniendo en pie de guerra a los vecinos de Trinitat Vella, que no van a tolerar que, según ellos, se sigan vulnerando sus derechos básicos.
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