Una fotografía perdida durante 84 años revela el rostro olvidado del hijo de Lluís Companys
El hallazgo, oculto en un archivo familiar, reabre un capítulo silenciado de la memoria de Catalunya
Un hallazgo archivístico en Francia ha permitido rescatar del olvido una pieza clave de la historia catalana y europea: un documento de identificación de 1940 perteneciente a Lluís Companys i Micó, el hijo del presidente Lluís Companys, fusilado por el franquismo. El archivo incluye algo excepcional: una fotografía inédita de “Lluïset”, una de las escasísimas imágenes que existen de él.
El documento, descubierto en los Archivos Departamentales de Haute-Vienne (Nueva Aquitania), fue encontrado por el investigador David Ferrer Revull mientras trabajaba sobre los refugiados republicanos en Francia. No buscaba a Lluïset. Simplemente apareció. Es uno de esos hallazgos que cambian una investigación.
La solicitud está fechada el 27 de noviembre de 1940, solo dos días antes de que el joven abandonara el sanatorio psiquiátrico de Naugeat (Limoges) y apenas un mes y medio después de que su padre fuese fusilado en Montjuïc. Un detalle sobresale y golpea: el documento no está firmado por él, sino por el director del centro. En el margen puede leerse: “el interesado no puede firmar”. Lluïset acababa de cumplir 29 años, pero el informe, confuso, recoge “27 aproximadamente”.
En 2015 ya se había documentado su estancia exacta en el sanatorio: del 30 de septiembre al 29 de noviembre de 1940. Todo apunta a que esta fotografía fue tomada en ese periodo, dentro del propio centro, con el objetivo único de completarla solicitud.
La cara desconocida del exilio
La vida de Companys padre ya se conoce: presidente de la Generalitat, detenido por la Gestapo y entregado a la dictadura franquista para ser fusilado. Sin embargo, la historia de su hijo ha quedado casi borrada de la memoria colectiva.
Lluïset había desaparecido tras un bombardeo alemán. Cuando el presidente estaba a punto de escapar de Francia, decidió no hacerlo. No podía abandonar el país sin saber dónde estaba su hijo.
“El presidente Companys no huyó. Se quedó por los refugiados y por su hijo”, recuerda la Asociación Memoria e Historia de Manresa, que publica hoy el documento en su web.
Identificado finalmente en el sanatorio, Lluïset fue acogido en París por el doctor Anguera de Sojo. Tras la ejecución del presidente, Carme Ballester, viuda de Companys, cuidó de él hasta su muerte en 1956.
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