Menos muertes en carretera, más tragedias en ciudades: los retos pendientes de Catalunya en seguridad vial
El plan Visión Cero 2050, todavía tiene mucho trabajo que hacer en los núcleos urbanos
Cada tercer domingo de noviembre, el mundo recuerda a quienes no volvieron a casa. Es el Día Mundial en Memoria de las Víctimas de Accidentes de Tráfico, una jornada impulsada por la ONU para rendir homenaje a las víctimas y a sus familias, y para recordar que la movilidad no puede seguir generando muerte. En Catalunya, esta fecha coincide con la evaluación del Pla de Seguretat Viària 2024-2026, la estrategia que marca el camino hacia un objetivo que hace una década parecía inalcanzable: Visión Cero 2050, eliminar por completo las víctimas mortales y las lesiones graves permanentes en las carreteras y en las ciudades.
Visión Cero parte de una idea fundamental: los errores humanos son inevitables, las muertes por movilidad no. Si una vía permite que un fallo humano termine en tragedia, entonces la responsabilidad recae en el sistema, no en el individuo. Esto implica rediseñar calles, carreteras, vehículos, normativas y comportamientos con un único criterio: la vida.
Un plan para salvar vidas: así funciona el Pla de Seguretat Viària 2024-2026
Catalunya aprobó en 2024 un plan con 210 acciones estructuradas en cinco ejes: infraestructuras seguras, movilidad sostenible, control y vigilancia, educación vial y atención integral a víctimas y familias.
Los objetivos cuantificados para 2026 respecto a 2019 son:
- Reducir un 20% las víctimas mortales en zona interurbana.
- Reducir un 5% las víctimas mortales en zona urbana.
- Disminuir un 10% los atropellos mortales y un 5% los fallecimientos de motoristas y ciclistas.
- Reducir la mortalidad en personas mayores un 45% y en menores un 15%.
- Combatir los factores recurrentes: velocidad, alcohol, drogas, distracciones e irrupción de animales en la vía.
El plan otorga prioridad a los colectivos vulnerables —peatones, ciclistas y motoristas— y fomenta la reducción del tráfico privado con el objetivo añadido de mejorar la calidad ambiental y reducir emisiones.
Balance 2025: menos muertes en carretera, pero las ciudades siguen siendo una deuda pendiente
Los datos actualizados a 31 de octubre de 2025 muestran que el plan está dando resultados, aunque con matices.
Según el más reciente balance de siniestralidad:
Catalunya ha logrado una reducción del 22% de víctimas mortales respecto a 2019 en el mes de octubre, superando el objetivo marcado para 2026 en zona interurbana de bajar en un 20%.
Sin embargo, aunque no puede evaluarse aún el objetivo urbano, ya que el plan fija 2026 como fecha límite. Las cifras preliminares de ciudades indican preocupación, ya que la siniestralidad mortal en área urbana ha aumentado un 16,4% en el último año.
El 44,6% de las víctimas mortales corresponden a colectivos vulnerables: motoristas, peatones y ciclistas. Mientras los motoristas descienden, los peatones aumentan ligeramente, confirmando uno de los mayores retos del plan, que pasa por proteger a los que más se arriesgan al salir a la calle.
Los heridos graves aumentan ligeramente respecto a 2024, lo que obliga a reforzar actuaciones de prevención en caso de accidente.
Por otro lado, la siniestralidad mortal aumenta en tres de las cuatro demarcaciones (Barcelona, Girona y Tarragona), lo que indica que serán necesarios ajustes territoriales específicos.
| Indicador | Objetivo del plan | Situación a octubre 2025 | Estado |
|---|---|---|---|
| Víctimas mortales interurbana | -20% (2026) | -22% | ✅ Superado |
| Colectivos vulnerables | Protección prioritaria | 44,6% del total | ⚠️ Prioridad crítica |
| Heridos graves | Reducir | Ligero aumento | ❗Revisión necesaria |
| Siniestralidad por territorio | Reducción general | Aumenta en 3/4 demarcaciones | ❗Revisión territorial |
Conclusión del balance: se avanza en carreteras interurbanas, pero las ciudades siguen siendo el gran reto pendiente.
2050: el horizonte de calles que protejan, no que maten
La Visión Cero 2050 representa el horizonte ambicioso y transformador hacia una movilidad vial en Catalunya donde no haya víctimas mortales ni personas con heridas graves permanentes. Esta visión se apoya en tres transformaciones fundamentales que, combinadas, garantizan calles que protegen la vida en lugar de ponerla en riesgo:
Infraestructura segura
- Implementación masiva de zonas 30 en áreas urbanas, que son espacios con velocidad máxima limitada a 30 km/h para reducir la gravedad de los accidentes y aumentar la seguridad de peatones y ciclistas.
- Carriles segregados para bicicletas y vehículos vulnerables, que reducen la interacción peligrosa con el tráfico motorizado.
- Técnicas de calmado del tráfico, tales como pasos sobreelevados, chicanes, estrechamientos de calzada y rotondas, que disminuyen la velocidad y mejoran la convivencia vial.
Tecnología al servicio de la vida
- Sistemas de control de velocidad inteligentes que ajustan los límites según condiciones de la vía, clima y flujo vehicular, con capacidad para sancionar automáticamente infracciones.
- Sensores de inteligencia artificial en cruces y zonas conflictivas que detectan movimientos anómalos, peatones y ciclistas, activando alertas o frenadas asistidas en vehículos.
- Vehículos conectados y autónomos que se comunican entre sí y con la infraestructura para prevenir colisiones y optimizar la circulación seguras.
Cambio cultural
Una redefinición del uso de la calle como espacio compartido donde la prioridad es preservar vidas, y la velocidad no está por encima del derecho a la vida.
- Educación y concienciación continuas para fomentar el respeto entre usuarios y la adopción de conductas seguras.
- Promoción de la movilidad sostenible y saludable como parte esencial del bienestar social y comunitario.
En síntesis, la Visión Cero 2050 es un compromiso de futuro donde las calles dejarán de ser escenarios de tragedias y serán espacios seguros, inclusivos y humanos, resultado de inversión en infraestructuras, adopción tecnológica y una cultura vial que pone la vida en el centro.
La memoria como motor: ninguna víctima es un número
Las asociaciones de víctimas insisten en que la estadística no debe deshumanizar el drama. Cada cifra encierra un vacío: proyectos futuros que ya no existirán, familias esperando una llamada que nunca llegó. Es por este motivo que desde la Generalitat se sigue trabajando con el plan de alcanzar las víctimas cero en el año 2050. Un objetivo que, para que sea cumplido, debe haber un avence, todavía, muy significativo en materia, política, social y de equipamientos.
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