El cambio climático retrasa el otoño en Catalunya

Los tonos rojizos propios de la estación, tardan en llegar

|
Archivo - Hojas secas en el comienzo del otoño 2023, en la Sierra del Segura, a 22 de septiembre de 2023, en Albacete, Castilla-La Mancha (España).
Los colores de otoño llegan más tarde a Catalunya Foto: EP

 

Los bosques de Catalunya están mostrando un cambio sutil pero visible: los característicos colores dorados y rojizos del otoño llegan cada vez más tarde. Según la Xarxa Fenològica de Catalunya (Fenocat), coordinada por el Meteocat, la senescencia amarilla y rojiza de las hojas del haya (Fagus sylvatica) se retrasa de media 2,1 días por década. Esto significa que los paseos entre los colores del otoño podrían comenzar algo más tarde que hace unos años.

Un retraso que ya se nota en bosques emblemáticos

El estudio se ha centrado en el hayedo de la Roca de Tiraval (Bagà) y en Castellterçol, con más de 2.000 observaciones recogidas a lo largo de los últimos 13 años. 

En las zonas analizadas, los primeros colores amarillos y rojos aparecen y se perciben entre 3 y 4 días más tarde por década, un fenómeno que evidencia cómo la naturaleza responde al cambio climático y va variando el calendario según esta situación. Según Jordi Cunillera, jefe del equipo de cambio climático del Meteocat, aún es pronto para hablar de zonas como el Montseny, donde solo se dispone de seis años de datos, pero las tendencias locales ya son significativas e indican lo que se puede esperar del resto de puntos del territorio catalán.

La Fenocat cuenta con 80 observadores que registran detalladamente los ciclos de flora y fauna: desde la floración y maduración de los frutos hasta la caída de las hojas o la migración de las aves. 

En total, la red ha acumulado más de un millón y medio de observaciones entre 2013 y 2025. Xavier De Yzaguirre, técnico del Meteocat, subraya que estos datos permiten ver cómo los árboles modifican sus ritmos de vida según las condiciones meteorológicas y climáticas.

Un otoño que se alarga: un cambio que se ve a simple vista

Este retraso, aunque pueda parecer mínimo, puede cambiar la experiencia visual del otoño: los bosques podrían mantener más tiempo las hojas verdes antes de teñirse de dorado y rojo. También es un reflejo del cambio climático: temperaturas más suaves y un otoño más largo influyen directamente en el calendario natural de los árboles.

Observar estos cambios en los hayedos del Vallès Oriental, Berguedà, Vall d’Aran, Osona y Ripollès permite anticipar cómo los ecosistemas catalanes se adaptan a un clima en transformación. Así que, la próxima vez que salgas al bosque a disfrutar del otoño, fíjate bien: los colores pueden estar llegando un poco más tarde, pero su belleza sigue siendo igual de mágica.

 

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA