Comienza la construcción de Ca l’Ordit en Barcelona, el mayor proyecto cooperativo de vivienda de Catalunya
Con 62 viviendas y un modelo inclusivo, sostenible y participativo, Ca l’Ordit marca un hito para el cooperativismo en cesión de uso.
El proyecto cuenta con financiación europea y respaldo institucional, consolidando una alternativa estable al mercado inmobiliario.
Este sábado, Sant Andreu (Barcelona) ha sido escenario de un acto histórico: el inicio de las obras de Ca l’Ordit, el mayor proyecto de vivienda cooperativa en cesión de uso desarrollado hasta ahora en Catalunya y España. La jornada no solo simboliza un avance en la construcción de viviendas asequibles, sino también un hito en la participación comunitaria y la innovación social. Autoridades, vecinas, cooperativistas y representantes europeos han coincidido en resaltar el impacto de esta iniciativa como modelo de urbanismo inclusivo y sostenible.
Un salto histórico en vivienda cooperativa
Ca l’Ordit se alza sobre un solar municipal del Passeig Torras i Bages, con diez plantas y 62 viviendas, 9 de ellas reservadas a personas con discapacidad intelectual. Las unidades tienen entre dos habitaciones y una capacidad máxima para cuatro personas, con espacios diseñados para fomentar la accesibilidad y la convivencia.
Carlos Alcoba, presidente de Sostre Cívic, señaló: “Cuenta con nosotros y con todas las entidades que promovemos la vivienda sin ánimo de lucro. Mientras no digamos basta, si la administración necesita ayuda, estamos dispuestos y preparados.” Añadió: “Ca l’Ordit simboliza de forma tangible nuestro salto de escala: en los próximos dos años alcanzaremos más de 500 viviendas en toda Catalunya.”
El proyecto representa un modelo de cesión de uso que garantiza la propiedad colectiva de los inmuebles, cuotas mensuales asequibles y gestión democrática, evitando la especulación inmobiliaria y ofreciendo estabilidad a las familias.
Apoyo institucional y compromiso social
El acto inaugural contó con la presencia del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, quien afirmó: “Iniciativas como esta, en el contexto de crisis de la vivienda, hacen realidad la Barcelona que queremos para el futuro: diversa e inclusiva.”
Collboni añadió: “Necesitamos un sector cooperativo fuerte y robusto que nos permita contrarrestar la fuerza del mercado y garantizar un modelo de vivienda que no expulse a los ciudadanos de sus barrios.”
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, destacó: “Ca l’Ordit es una fórmula que proporciona estabilidad, cuida del entorno y tiene todas las virtudes que el Govern de Catalunya debe defender. Aquí no solo se construye un edificio, sino que se construye comunidad.”
Representantes del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa (CEB) y la Confederación de Cooperativas de Catalunya (CoopCat) también participaron, subrayando el papel de la financiación europea y del cooperativismo en la transformación del modelo de vivienda.
Financiación europea y sostenibilidad
El coste total del proyecto asciende a 15 millones de euros, de los cuales solo el 8% proviene del capital social de las socias. La mayor parte se cubre con préstamos del CEB, fondos Next Generation gestionados por la Generalitat y subvenciones reembolsables del Ayuntamiento de Barcelona.
Maria Sigüenza, representante del CEB, enfatizó: “Creemos firmemente que la vivienda digna es un derecho humano fundamental. Proyectos como este ofrecen una respuesta concreta al desafío residencial y cambiarán las vidas de familias jóvenes, personas mayores y con discapacidad.”
La sostenibilidad energética y la eficiencia de los edificios son ejes fundamentales del proyecto, que incorpora criterios de accesibilidad física y cognitiva, espacios verdes y gestión comunitaria del consumo.
Inclusión y participación vecinal
El proyecto no se limita a ofrecer viviendas, sino que promueve la convivencia y la participación activa. Las futuras vecinas han definido de forma colectiva la organización interna, los espacios comunes y el modelo de convivencia durante más de un año y medio de trabajo.
Las portavoces del grupo impulsor explicaron: “El derecho a una vivienda digna, construir una comunidad inclusiva y radicalmente democrática, y ‘hacer urdido y trama’, conectando con el pasado industrial del barrio.”
El Grup Cooperatiu TEB colabora en la inclusión de personas con discapacidad intelectual, garantizando accesibilidad y fomentando la interacción entre vecinas diversas.
Testimonios y expectativas de las vecinas
Marta, futura residente de Ca l’Ordit, afirmó: “No solo es tener un techo, es formar parte de un proyecto donde mi voz cuenta y puedo decidir cómo queremos vivir juntas.”
Jordi, otro integrante del grupo, añadió: “Participar en el diseño de los espacios comunes y las normas de convivencia nos da un sentido de responsabilidad y orgullo que no se encuentra en la vivienda privada.”
Estas experiencias reflejan la dimensión humana y transformadora del proyecto, que busca consolidar un modelo replicable en otras ciudades y municipios.
Proyección y crecimiento del cooperativismo
Con Ca l’Ordit, Sostre Cívic consolida un crecimiento del 255% de su parque de viviendas, de 178 a 632 unidades, y prevé impulsar más de 440 nuevas viviendas cooperativas en 12 municipios en los próximos años.
La presidenta de CoopCat, Laia Bonastra, señaló: “El cooperativismo da respuesta a los retos del presente y del futuro: energía, movilidad, atención a personas, alimentación, educación y vivienda. Este proyecto demuestra que es posible garantizar derechos básicos a través de la cooperación.”
Un referente nacional e internacional
Ca l’Ordit se consolida como un referente nacional e internacional de vivienda cooperativa, combinando inclusión, sostenibilidad y participación. La colaboración público-privada, la financiación europea y el impulso comunitario muestran que alternativas al mercado inmobiliario son viables y pueden mejorar la calidad de vida de cientos de familias.
Este proyecto marca un antes y un después en la forma de concebir la vivienda colectiva en Catalunya, ofreciendo un modelo que otros municipios podrían replicar, fortaleciendo la cohesión social y ofreciendo soluciones tangibles a la crisis de vivienda.
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