El nuevo radar de la DGT que ya está multando sin que lo sepas
No controla la velocidad, pero te puede caer una multa de 200 euros: próximamente podría llegar a Catalunya
Cada vez hay más tipos de radares en las carreteras españolas y muchos conductores ya no saben a cuál temerle más. A los clásicos radares de velocidad y de tramo, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha sumado una nueva herramienta tecnológica que ya está multando: los radares de línea continua.
Estos dispositivos no miden la velocidad, sino que detectan automáticamente a los vehículos que invaden o cruzan una línea continua para adelantar o incorporarse indebidamente a una vía. La infracción está considerada grave y conlleva una multa de 200 euros, aunque sin pérdida de puntos del carné en este caso concreto.
¿Cómo funcionan los radares de línea continua?
El sistema se basa en análisis avanzado de imagen y vídeo. Cada equipo suele contar con dos cámaras que vigilan simultáneamente el carril de incorporación y el carril derecho de la vía.
Si el sistema detecta que un vehículo se incorpora antes de que finalice la línea continua, o si aparece primero en el carril de aceleración y segundos después en el carril derecho sin que la línea haya terminado, la sanción se tramita automáticamente.
Las imágenes se envían al Centro de Tratamiento de Denuncias Automáticas, donde se valida la infracción y se inicia el proceso sancionador, del mismo modo que ocurre con los radares de velocidad.
¿Dónde están multando ahora mismo?
Actualmente hay muy pocos radares de línea continua operativos en España: solo cuatro, todos situados en la Comunidad de Madrid, en autovías con mucho tráfico y frecuentes incorporaciones conflictivas:
- A-1 – km 15,95 (sentido decreciente)
- A-2 – km 11,8 (sentido decreciente)
- A-42 – km 16,9 (sentido decreciente)
- A-6 – km 20,2 (sentido decreciente)
Además, la DGT ya utiliza cámaras Vídeo-STOP, que detectan si un conductor no se detiene completamente ante una señal de STOP. En este caso, la sanción también es de 200 euros, pero conlleva la retirada de cuatro puntos del carné.
Próxima llegada a Catalunya
Fuentes del sector y precedentes recientes indican que estos radares llegarán próximamente a Catalunya, siguiendo el mismo patrón que otras tecnologías de vigilancia de la DGT, como las cámaras de cinturón o de uso del móvil, que comenzaron con pruebas limitadas y se extendieron progresivamente por todo el territorio.
El objetivo es claro: reducir adelantamientos indebidos y colisiones frontales, una de las principales causas de accidentes graves en carreteras convencionales y accesos a autovías.
¿Son recurribles estas multas?
Desde asociaciones como Automovilistas Europeos Asociados (AEA) se ha advertido que estas sanciones podrían ser más fácilmente recurribles, ya que no se basan en una medición objetiva homologada, como ocurre con los radares de velocidad, sino en interpretación de imágenes.
AEA recuerda que tecnologías similares, como los primeros semáforos foto-rojo, fueron anuladas por los tribunales en sus inicios por falta de regulación técnica específica. Aun así, mientras estén activas y publicadas en la base de datos de la DGT, las multas son plenamente válidas.
El mensaje para los conductores es claro: aunque no veas un radar clásico, una mala incorporación puede salirte cara. Respetar la línea continua es ahora más importante que nunca.
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