La futura normativa catalana redefine el empleo público y abre una nueva etapa profesional en la administración
El proyecto legislativo impulsa una transformación estructural del sistema funcionarial para modernizar el acceso, la movilidad y el desarrollo laboral de cientos de miles de trabajadores.
Un cambio de calado se perfila en el funcionamiento interno del sector público en Catalunya, donde el Govern sitúa la gestión del talento, la eficiencia institucional y la adaptación generacional como ejes de una reforma largamente demandada.
El Consell Executiu valida este martes una iniciativa legal que establece un marco renovado para la selección, la provisión de puestos y la progresión profesional dentro de las administraciones catalanas, con efectos directos sobre unas 400.000 personas empleadas en organismos autonómicos, locales y universitarios.
Un marco común para toda la administración
La nueva ley de la ocupación pública de Catalunya define un sistema homogéneo que se aplica a la Generalitat, a los 947 ayuntamientos, a las diputaciones, a los consejos comarcales y a las siete universidades públicas. El texto busca facilitar la movilidad entre instituciones y corregir la fragmentación normativa existente hasta ahora.
Desde el Ejecutivo se subraya que la reforma responde a la rigidez y a la obsolescencia del marco vigente, así como a la necesidad de afrontar el relevo generacional derivado del envejecimiento de las plantillas y de las jubilaciones previstas en los próximos años.
Consenso previo y tramitación parlamentaria
El Govern destaca el trabajo previo de diálogo con sindicatos, entidades municipalistas, universidades públicas y fuerzas parlamentarias, además de las aportaciones incorporadas durante la fase de exposición pública. La previsión oficial es que la norma obtenga un amplio respaldo en el Parlament y pueda aprobarse dentro de este año, al tratarse de una propuesta técnica y ampliamente consensuada.
La secretaria de Administración y Función Pública, Alícia Corral, defiende el alcance del proyecto y asegura que “es imprescindible disponer de nuevas herramientas para esta nueva administración del futuro con el objetivo de retener el talento interno y reclutar talento externo para tener una administración mucho más eficaz”.
Acceso menos memorístico y más profesional
Uno de los pilares de la reforma es la modificación de los procesos selectivos y de provisión de puestos. El objetivo es agilizar los procedimientos y atraer nuevos perfiles profesionales, una tarea en la que la Escola d’Administració Pública de Catalunya asume un papel central.
El modelo abandona la lógica puramente memorística, considerada poco eficaz para determinados puestos y poco atractiva en un territorio con escasa tradición opositora. El Govern plantea fórmulas alternativas, como cursos selectivos y otras técnicas que se desarrollan reglamentariamente, y resume el cambio con una idea clara: “no tiene sentido para según qué puestos preguntar un artículo concreto de una ley concreta”.
La norma también permite procesos unitarios de selección para varias administraciones y habilita concursos generales abiertos y permanentes para puestos base, evitando que los empleados deban esperar a convocatorias específicas.
Igualdad, inclusión e integridad institucional
El texto incorpora un nuevo modelo de acceso para personas con discapacidad, refuerza las políticas de igualdad de género y establece protocolos contra el acoso. Asimismo, introduce medidas de integridad pública y de transparencia como elementos estructurales del funcionamiento administrativo.
La carrera horizontal como eje del desarrollo
Otro de los cambios más relevantes es el reconocimiento de la carrera profesional horizontal. La ley permite que un empleado progrese sin necesidad de ascensos jerárquicos ni cambios de puesto o de área, mediante un sistema de cuatro tramos: inicial, consolidado, experto y referente.
Cada nivel conlleva complementos retributivos y reconocimiento profesional, vinculados no solo al paso del tiempo, sino también a evaluaciones favorables, cumplimiento de objetivos, adquisición de conocimientos, participación en formaciones o ponencias y otros méritos objetivos pendientes de desarrollo normativo.
Corral explica que este esquema “permite que en el propio puesto de trabajo puedas desarrollarte sin necesidad de moverte por los distintos puestos de la administración”, en un planteamiento que recuerda a la evolución de perfiles junior a senior en el sector privado.
Evaluación y objetivos comunes
En paralelo, la ley introduce el principio general de evaluación del desempeño. En todas las administraciones, los superiores jerárquicos fijan objetivos anuales evaluables, con el fin de homogeneizar criterios y reforzar la cultura de resultados dentro del sector público.
Movilidad y puestos compartidos
La reforma impulsa la movilidad interadministrativa voluntaria mediante convenios y con autorización de la EAPC, para que cualquier empleado público catalán pueda optar a procesos en otras instituciones sin perder derechos. El sistema busca evitar fugas de talento en ámbitos sensibles.
También se habilitan puestos interadministrativos y fórmulas de trabajo a tiempo parcial entre administraciones, una herramienta pensada especialmente para ayuntamientos pequeños o para organismos con dificultades de captación y retención de personal.
Un portal único de empleo público
Como cierre del nuevo modelo, la ley prevé la creación de una plataforma única que agrupa todas las ofertas de trabajo público en Catalunya. El portal integra convocatorias de la Generalitat, de los consejos comarcales, de los ayuntamientos y de las universidades, y elimina la dispersión actual de decenas de páginas distintas.
Escribe tu comentario