Los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, se han desplazado este jueves por la tarde a Huelva para presidir la misa funeral por las víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), organizada por la Diócesis de Huelva en el Palacio de los Deportes ‘Carolina Marín’, que ha registrado un lleno absoluto.
Los monarcas han llegado al recinto pasadas las 18:00 horas, entre aplausos, vítores y gritos de “¡viva el Rey!” por parte de los ciudadanos congregados en el exterior, en una muestra de apoyo institucional y cercanía con las familias afectadas.
Un funeral multitudinario marcado por el recogimiento
Una vez en el interior, los Reyes han sido recibidos al son del himno nacional, junto a los 336 familiares de las víctimas mortales, antes de situarse en la zona reservada para presidir la ceremonia. El Obispado había hecho un llamamiento a vivir el acto como una celebración de “fe compartida, consuelo, fortaleza y esperanza”, una invitación que la ciudadanía onubense ha secundado masivamente.
Al funeral han asistido también el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, varios consejeros del Gobierno andaluz, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, los ministros Ángel Víctor Torres y Luis Planas, así como el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, además de representantes municipales y provinciales.
La misa, presidida por cuatro obispos
La celebración religiosa ha estado presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, y concelebrada por otros tres prelados: el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello; el obispo emérito de Huelva, José Vilaplana; y el obispo de Córdoba, Jesús Fernández. Junto a ellos, más de un centenar de sacerdotes, entre ellos el párroco de Adamuz, Rafael Prados.
El altar ha estado presidido por la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, y el crucifijo utilizado ha sido el mismo que veneró San Juan Pablo II durante su visita a la ciudad en 1993.
Despedida de Huelva a las víctimas
La pista central del pabellón, equipada con 500 sillas, se ha reservado para los familiares, garantizando un entorno de cercanía y recogimiento. Además, se ha desplegado un dispositivo sanitario preventivo del 061 ante cualquier posible incidencia.
Este funeral supone, por ahora, la despedida de la provincia de Huelva a las víctimas del accidente de Adamuz, después de que el Gobierno aplazara el homenaje de Estado previsto para el 31 de enero por la imposibilidad de asistir de un número significativo de familias.
Antes del inicio de la ceremonia, el recinto acogió el rezo del rosario y del Ángelus, tras lo cual el Palacio de Deportes quedó sumido en un silencio absoluto, como gesto colectivo de respeto y duelo.
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