Miles de personas vascas exigen la igualdad y rechazan los retrocesos y los discursos de ultraderecha
Unas 18.000 vascas y vascos marchan hoy en Bilbao y otras capitales de Euskadi para defender derechos conquistados y advertir sobre movimientos que buscan revertir la igualdad, subrayando además el rechazo a guerras e invasiones.
La jornada del 8M concentra en las calles de Bilbao, Donostia-San Sebastián y Vitoria-Gasteiz a ciudadanos y colectivos feministas comprometidos con la defensa de derechos, autonomía y justicia social. Entre banderas moradas, pancartas y música, los participantes trasladan un mensaje firme contra la ultraderecha y cualquier política que ponga en riesgo avances logrados durante décadas de lucha.
El movimiento feminista ante el auge de discursos regresionistas
Las movilizaciones organizadas por el Movimiento Feminista de Euskal Herria destacan como las mayoritarias bajo el lema “Beste mundu bat feminismotik. Frente a los sistemas de dominación: lucha y organización”. Desde Bilbao, el colectivo Bilbo Feminista Saretzen abre la marcha con una pancarta que afirma: “Se forran a nuestra costa. Inperialismoren aurka, borroka feminista” (Contra el imperialismo, lucha feminista).
Las portavoces Irati Sierra y Marta Pérez subrayan que los desafíos actuales afectan a todas: “Mediante el imperialismo, el expolio y la deuda, unos pocos se están forrando a costa de nuestras vidas y trabajos” y advierten que “lo están haciendo sin ningún tipo de vergüenza, a golpe de guerra y de invasión”.
Según estas líderes, los riesgos recaen de manera especial sobre mujeres disidentes, racializadas, migradas, trabajadoras sexuales, con discapacidad o diversidad funcional, pensionistas y jóvenes. Por ello llaman a “responder con más lucha y más organización feminista, a reivindicar que no vale un feminismo que se limite a decir 'igualdad para las mujeres', sino que sea claramente antiracista, antifascista, internacionalista y anticapitalista”.
Participación política y sindical
A la movilización de Bilbao se suman representantes de diferentes fuerzas y colectivos. Entre ellos, Iñigo Ansola del PNV, Eneko Andueza del PSE-EE, Alba García de Sumar Mugimendua, Richar Vaquero de Podemos y Unai Sordo, secretario general de CCOO. EH Bildu participa con María del Río, mientras que en Donostia-San Sebastián la delegación más importante está encabezada por Miren Kortajarena.
La presencia de representantes políticos y sindicales refuerza la idea de que la defensa de la igualdad no solo es social, sino también un eje estratégico de participación democrática.
Manifestaciones abolicionistas y diversidad de reivindicaciones
Paralelamente, se celebran marchas abolicionistas en Bilbao y San Sebastián con participación de cientos de personas. La Coordinadora de Feministas Abolicionistas de Euskal Herria subraya que “una sociedad que no combate la pornografía, la prostitución, los vientres de alquiler, y que no lucha por la abolición del género, no podrá ser nunca igualitaria”.
La portavoz Begoña Ferro explica: “Estas reivindicaciones son, sobre todo, la abolición de la prostitución, de la pornografía, de los vientres de alquiler, y la demanda de que la mujer sea el sujeto político del feminismo y de la lucha feminista”. Mientras recorren las calles bilbaínas, corean consignas como “ser mujer no es un sentimiento” y “ninguna mujer nace para puta”, visibilizando la pluralidad de voces dentro del movimiento.
Jóvenes y construcciones revolucionarias
El colectivo Itaia, vinculado a EHKS y de ideología comunista, organiza movilizaciones en varias capitales vascas, destacando la participación de jóvenes con banderas rojas y pancartas que proclaman “Emakume langileok askatzeko sozialismoa eraiki” (Construir socialismo para liberar a las mujeres trabajadoras).
El grupo denuncia que “las ideas y actitudes machistas se están normalizando en la sociedad de la mano de partidos y agitadores fascistas” y critica la inacción de la izquierda institucional: “Es necesario construir una alternativa revolucionaria que acabe con la represión de las mujeres trabajadoras”.
En Bilbao, la Coordinadora 8M también organiza su movilización, iniciando la marcha en la Plaza del Arriaga, consolidando un total de 18.000 participantes en las cuatro convocatorias del día según fuentes municipales.
La movilización como herramienta de transformación
El reportaje analiza que el 8M vasco no es solo una fecha simbólica: representa la fuerza colectiva del feminismo para defender derechos, cuestionar estructuras de poder y garantizar que los avances sociales no se vean erosionados por discursos regresionistas o políticas de ultraderecha.
La diversidad de marchas refleja que, pese a las diferencias internas y los debates estratégicos, el movimiento mantiene un frente unido en torno a la igualdad, la justicia social y la lucha contra toda forma de opresión. Como concluyen las portavoces, “lo que nos une es que queremos transformar este mundo, este sistema, y por lo tanto, aquí son bienvenidas todas las personas, pero no todas las actitudes”.
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