Un estudio internacional alerta sobre el desfase entre normas empresariales y vivencias trans
El informe evidencia desigualdades persistentes en ingresos, visibilidad y trato dentro de los entornos profesionales pese a la existencia de planes corporativos
El análisis adquiere especial relevancia en vísperas de la conmemoración dedicada a la visibilidad de las personas transgénero, situando el foco en la distancia existente entre los marcos normativos y la realidad cotidiana en los centros de trabajo.
Una investigación de carácter transnacional, desarrollada en el marco del proyecto ‘Trascending Barriers: Promoting Trans Inclusion in the Workplace’ y con la implicación del grupo de Ciencias Sociales Aplicadas de la Universitat de Girona, pone de manifiesto una separación significativa entre las políticas laborales declaradas y las experiencias reales de inclusión que viven las personas trans y no binarias.
Participación y alcance del estudio
La encuesta se ha llevado a cabo en varios países europeos, entre ellos Bulgaria, Italia y Lituania, además de España, donde se han recogido 93 respuestas de profesionales vinculados al ámbito de los recursos humanos y 635 testimonios de personas LGTBIQA+, de las cuales 361 se identifican como trans o no binarias.
Los resultados se han presentado en un contexto marcado por la proximidad del Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, lo que refuerza la relevancia social del análisis.
Condiciones económicas y acceso al empleo
Los datos reflejan una situación económica precaria para una parte importante del colectivo encuestado. El 32,31% declara ingresos anuales inferiores a 8.500 euros, mientras que el 44,6% no supera los 13.000 euros. A ello se suma un nivel de empleo que se sitúa por debajo del 65%, lo que evidencia dificultades estructurales en el acceso y la estabilidad laboral.
Visibilidad y entorno profesional
Aunque el 94,4% de las personas participantes afirma haber compartido su identidad de género con alguien en su entorno, esta apertura disminuye notablemente en el ámbito laboral. Un 41,6% no lo ha comunicado a ninguna persona superior y un 26,8% tampoco lo ha hecho con compañeros.
Esta falta de visibilidad en el trabajo se relaciona con un clima percibido como poco seguro o poco receptivo, lo que limita la expresión personal en contextos profesionales.
Discriminación y formas de violencia
El estudio concluye que la discriminación por identidad de género es “recurrente” en los espacios laborales. Las manifestaciones más habituales incluyen la ridiculización, los comentarios negativos constantes y la exclusión o el aislamiento social.
Asimismo, se identifica que las mujeres trans sufren de manera más intensa determinadas formas de violencia, especialmente aquellas de carácter sexual, como comentarios degradantes o insinuaciones no deseadas, además del aislamiento social.
Percepción desde recursos humanos
En contraste con estas experiencias, el 67% de los profesionales de recursos humanos asegura que sus organizaciones cuentan con planes de igualdad, y un 58,6% afirma disponer de medidas específicas de inclusión LGBTIQA+.
Sin embargo, “poco más de la mitad” considera que estas iniciativas son realmente aplicables, y se reconoce que su implementación es poco frecuente. Esta percepción generalizada sostiene que existen las mismas oportunidades de contratación y promoción para todas las personas, una visión que “contradice las experiencias reportadas por las personas trans y no binarias”.
Necesidad de medidas concretas
El análisis detecta un patrón común en los países estudiados: aunque muchas organizaciones se perciben a sí mismas como inclusivas, la protección, la visibilidad y el apoyo hacia las personas trans y no binarias siguen siendo limitados.
Ante esta situación, los responsables del estudio subrayan la importancia de aplicar acciones específicas, como protocolos prácticos y formación en inclusión, con el objetivo de “avanzar hacia una cultura laboral inclusiva que traduzca las normativas en prácticas cotidianas efectivas”.
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