Más de 540.000 coches salen de Barcelona en la segunda fase de la operación salida de Semana Santa
El balance de la operación especial indica que la movilidad alcanza el 96,6% del volumen previsto mientras se registran incidencias y atascos en varios puntos de la red viaria catalana.
El dispositivo especial de tráfico en Catalunya continúa desplegándose con intensidad en uno de los momentos de mayor desplazamiento del año, marcado por millones de trayectos y una elevada presión sobre las principales carreteras.
Una salida masiva en pocas horas
Un total de 540.712 vehículos han salido del área metropolitana de Barcelona entre la mañana del jueves y este viernes en el marco de la segunda fase de la operación salida de Semana Santa. Esta cifra representa el 96,6% del total estimado, que se sitúa en 560.000 desplazamientos previstos.
El Servei Català de Trànsit ha confirmado que el flujo de circulación se mantiene dentro de las previsiones, aunque con momentos de alta densidad en varios tramos clave de la red viaria.
El momento más crítico del tráfico
El punto álgido de las retenciones se ha registrado a las 12.30 horas de este viernes, cuando se han acumulado hasta 81 kilómetros de colas en el conjunto de las carreteras catalanas. Este dato supone, además, una reducción del 18% respecto al mismo periodo del año anterior.
A pesar de esta mejora relativa, la intensidad circulatoria ha obligado a activar medidas especiales para contener la congestión en los puntos más sensibles.
Un accidente complica la AP-7
Uno de los episodios más relevantes se ha producido en la AP-7, a la altura de Olèrdola, donde un accidente múltiple con varios vehículos implicados ha obligado a restringir dos carriles en sentido Tarragona. Este incidente ha generado importantes retenciones desde Sant Sadurní d'Anoia.
Como consecuencia del siniestro, tres personas han resultado heridas de carácter menos grave y han sido trasladadas por el Sistema d'Emergències Mèdiques al Hospital de Sant Camil.
Medidas para aliviar la congestión
Con el objetivo de mejorar la fluidez del tráfico, se ha habilitado a partir de las 10.00 horas un carril adicional en sentido contrario en la AP-7, entre Martorell y Banyeres del Penedès. Esta actuación ha permitido reducir parcialmente el impacto de las retenciones en este tramo especialmente tensionado.
Asimismo, en el tramo del Vallès de la AP-7 se han registrado colas entre Mollet del Vallès y Montmeló en dirección Girona, que han quedado más controladas tras la apertura de un carril adicional entre Montmeló y Sils.
Otras vías con circulación densa
Más allá de la AP-7, la red viaria catalana ha presentado complicaciones en distintos puntos. Se han detectado retenciones en la C-16 entre Berga y Cercs, en la C-17 a la altura de Ripoll y en los accesos a zonas de playa.
En este último caso, destacan las congestiones en la C-35 y la C-65 en Llagostera, así como en la N-II entre Tordera y Vidreres. También la C-32 ha concentrado tráfico intenso entre Castelldefels y Sitges.
Previsión para la operación retorno
El dispositivo de tráfico no finaliza con la salida. Para la operación retorno se espera una movilidad aún más elevada entre el domingo al mediodía y la noche del lunes.
Las previsiones apuntan a un volumen aproximado de 590.000 vehículos regresando hacia el área metropolitana de Barcelona, con el lunes como jornada más intensa, en la que se podrían concentrar hasta 270.000 desplazamientos.
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